Avifauna, metáfora de libertad. Exposición fotográfica de José García Vicente. Cafetería del Casino de Salamanca

Los pájaros son como palabras escritas en movimiento en los cielos

 

 

Los pájaros son como palabras escritas en movimiento en los cielos

y sus bandadas como “estrofas errantes” llevadas por el ritmo del universo.

Los oigo y su canto nos trae y nos lleva. Abren sus alas, vuelan, trinan como siempre y su vuelo es una metáfora de libertad

 

Para este tiempo de sombras abrir la ventana a la vida resulta cuando menos una gran aventura, necesaria para la supervivencia sobre el miedo y la desesperanza.

La cafetería del Casino de Salamanca abre su ventana a los pájaros, pequeño compañeros de la naturaleza que abren sus alas a la libertad y a su vuelo que es aire que respiramos. La valentía de personas como Alberto no está sólo en luchar contra la adversidad de seguir cada día al lado de sus clientes con un café caliente abiertos a la tertulia, sino también hacer de la anormalidad la normalidad.

Y fiel a este empeño sigue dando la oportunidad a los fotógrafos de su pared en la que admiramos a personas valientes que no buscan  el oro de la multitud sino la observación callada de sus obras. Tiempos difíciles para todos, tiempos de una ciudad semi-vacía de unas tertulias enmudecidas, de una cultura apenas visible.

José García Vicente es el fotógrafo paciente, humilde y amante de la naturaleza y hoy la persona que es feliz exponiendo su fauna de pajaritos.

Si el vuelo de los pájaros es una metáfora de libertad la forma de acercarse a los pájaros desde sus puntos de observación es una muestra del amor que tiene José a esta Avifauna,  porque no es fácil vencer la desconfianza de estos pequeños animales hacia un objetivo que sólo mira y ve y nos trae la sencillez de la vida natural

Este grupo de fotografías pone de manifiesto la pasión que el autor , aficionado a la ornitología,  pone para recoger la belleza de las aves  que tiene en Salamanca una enorme diversidad.

 

Las sombras de los pájaros aletean sobre el parque encendido de la ciudad

Las nubes son algodones grises colgando del infinito azul,

mientras el perfume a tierra mojada inunda la atmósfera.

Aquí, en este  paraíso de tierra inmensa y abierta

hay tantos árboles como metáforas para ellos

y el silencio fácilmente hace del lugar un concierto complejo

y ese sol, de paso, dibuja un depósito de colores

sobre la ciudad  que se ve en el fondo, con sus días y sus costumbres.

 

Sea bienvenida esta exposición a la Cafetería del Casino, primera de este autor y gracias por la apuesta que Alberto sigue haciendo por la fotografía de nuestra ciudad, cultura que se nos pone al alcance de las miradas. Oportunidad única de admirar la belleza en estado puro