Qué es una transferencia de vehículo y cómo se hace

La opción del gestor especializado nos ayuda a no caer en estafas que siempre existen en el mundo de la compraventa de vehículos.

Cuando compramos o vendemos un vehículo hay que hacer un trámite que se denomina transferencia, con el cual cambiamos la titularidad y la ponemos a nombre del nuevo propietario.

Es una gestión que se hace a diario y que no debería ser muy complicado, pese a lo cual puede llevar algo de tiempo y presentar algunos problemas.

¿Cómo se hace una transferencia?

Una vez que compramos o vendemos un coche, que es el caso más común, llega el momento de hacer la transferencia.

Si somos el comprador, el vehículo está a nombre de la persona que lo vende y tenemos que ponerlo al nuestro, pasar a ser el titular del coche. Este trámite lo podemos hacer nosotros o en el portal GestoriaDGT.

Para ello, vamos a necesitar un contrato de compraventa con los datos del vehículo, del comprador y del vendedor.

Además, hay que pagar el ITP en Hacienda, un impuesto que depende de unas tablas que tienen en la Agencia Tributaria que se basan en el valor del vehículo y en su antigüedad. De esta manera, cuanto más nuevo sea el vehículo más pagaremos.

Otro de los documentos que necesitamos es la solicitud de cambio de titularidad, un documento oficial de la DGT y con el cual hay que pagar una tasa de entre 50 y 70 euros.

Por último, nos pedirán la documentación del vehículo que todos llevamos en la guantera, la cartulina de color blanco y la de color verde.

Presentando estos documentos a la DGT la transferencia se realiza y nos envían la documentación del vehículo ya a nuestro nombre.


No es un trámite complejo, pero hay muchos pasos que hacer y puede ser muy pesado.

La alternativa es dejarlo todo en manos de una gestoría

Hay una alternativa y es dejar el cambio de titularidad en manos de un gestor especializado, que a cambio de sumar un precio al coste de la transferencia se encargará de hacer todo el papeleo.

Esta es una opción cómoda que nos evitará muchos desplazamientos y cometer algunos errores al presentar la documentación, ya que para aquel que no está acostumbrado no siempre es fácil tratar con las administraciones.

Además, la opción del gestor especializado nos ayuda a no caer en estafas que siempre existen en el mundo de la compraventa de vehículos.

Un buen gestor nos irá asesorando en todo el proceso de compra y nos dirá qué documentos tenemos que pedir como, por ejemplo, un informe a la DGT para tener más datos del vehículo y ver si lo que nos ha dicho el vendedor concuerda con la realidad.

De esta manera, vamos a saber si el vehículo tiene reserva de dominio o algún embargo, si se han pagado los impuestos de circulación de años anteriores, si hay alguna multa, etc. También, por su experiencia, el gestor estará al tanto de todos los trucos que se usan para las estafas al comprar y vender vehículos, por lo que nos puede advertir antes de que sea demasiado tarde.

Hacer una transferencia de un vehículo no es complicado, además de que algunos documentos se pueden conseguir por Internet, pero siempre es mejor dejarlo en manos de profesionales que nos ahorrarán muchos quebraderos de cabeza por poco dinero.