¡Tres minutos! 

Decía un amigo: “Se debe escribir, primeramente, para decir algo. Para que ese algo se reciba y se digiera, debe escribirse con claridad y amenidad. El fin último de la escritura es hacer a los hombres mejores. Si esos objetivos no se consiguen, será únicamente por la torpeza del escribiente, pero nunca por falta de buena intención”.

Me parece acertada su exposición de motivos. Particularmente lo asumo como si fuera mío. Y siempre recordaré las palabras de Eva, Directora-Presentadora y muchas más “tareas” de Radio Televisión Comarcal de Peñaranda y Es Radio en Salamanca, cuando al terminar la realización de un Programa yo la preguntaba ¿Qué tal ha quedado? Y Eva, con paciencia infinita me contestaba; ¡Muy bien, ameno distendido y amable!

Unamuno decía: “Es menester dar tiempo a que el público se vaya enterando. Si se le echan demasiadas cosas a la vez y de seguido, no es posible que se entere”.

Así es señor Manuel; yo añadiría particularmente, que nunca escribí o hice Programas de Radio o Televisión y lo he repetido muchas veces: “Para intelectuales, ni para sabios, ni tampoco especialistas. Principalmente porque no me creo capacitado para ello. Además de que estoy convencido de que divagando, como bien dice Unamuno “de seguido” es difícil comunicarse con el corazón del lector”.

Efectivamente amigo. Y antes de pasar al repaso de nuestros temas cotidianos de “andar por casa” en la Parcela; (ver foto), quisiera resaltar lo que pregonaba el gran Gabriel García Márquez… ¡Escribir, es el mejor oficio del Mundo!

¿Le parece, señor Manuel?

Genial… Hace poco tuve el placer de leerle “cosas suyas” y me quedé con valoraciones a este respecto que has traído hoy a nuestras conversaciones mañaneras, como: “La ética debe acompañar al periodista, como el zumbido al moscardón” o “El periodismo es una pasión insaciable, que sólo puede digerirse con la realidad”.

Pues pasemos a esa realidad señor Manuel y póngase contento; pues dicen los expertos: “Cuando acabe de leer este reportaje, ¡su esperanza de vida se habrá prolongado en tres minutos!... Puede ello parecer poca cosa, pero cada día que pasa esta esperanza de vida crece cinco horas. Es decir; cada año ganamos casi tres meses y en una década alrededor de dos años y medio.

Y tú ¿Te lo crees?

Pues claro hombre, no sea usted agorero y le busque tres pies al gato en todo, si lo dicen los expertos, rezón tendrán.

Según la OMS, España es el tercer país con la esperanza de vida más alta del mundo, con 83 años de edad, por detrás de Suiza y Japón.

Tengo que decirle señor Manuel, que durante la vacunación en Salamanca contra el-Coronavirus-, en el Multiusos “Sánchez Paraíso” a los mayores de 80 años de edad me quedé gratamente sorprendido por la gran cantidad de hombres y mujeres mayores que acudimos al evento. Muchos de ellos ataviados con sus mejores galas. ¡Con poderío!

¡Claro! Pues son conscientes: “De que en el mundo en que vivimos, dominado por la baja natalidad y mayor esperanza de vida, los ancianos alzan su voz para hacer sus reivindicaciones. No solamente por el poder importante en la nueva economía, sino también, tal como “andan” las cosas a nivel nacional en la política.

Creo que a esto le llaman “el Poder Gris” que también son ganas de incordiar. Pero lo que sí hay que tener en cuenta es; que la salud física de los ancianos en estos momentos, no es tan mala como la de los ancianos de entonces y también su “salud” económica, en muchos casos, es superior a la de hijos y nietos, teniendo más posibilidades de ahorrar y más gastar. Sin olvidar ¡Ni mucho menos! que tienen mucho tiempo libre para salir a protestar cuando se amenazan sus derechos… ¡Con dos, co…

Como usted y yo señor Manuel estamos inmersos también en esta “escala de valores” del –Poder Gris-. Brindemos hoy por ello con un chupito de nuestro ya clásico vermú, que tanta envidia causa y no digamos cuando va acompañado de anchos de las redondas y otros “accesorios”…

Y, por favor señor Manuel; guarde usted con esmero esos ¡Tres minutos! De vida al terminar de leer este Artículo de hoy; cada año ¡Casi tres meses! Y en una década ¡Dos años y medio! Pero sobretodo… proteste y vote, cuando se amenacen sus derechos. PUES ESO.