¿Se puede conducir el coche con el seguro a nombre de otra persona?

Debemos de pensar el coste que tiene un accidente de tráfico. Hay que desplazar servicios sanitarios, bomberos, servicios de limpieza, indemnizar a las víctimas e incluso pagar los gastos sanitarios que la Seguridad Social no cubre en caso de accidente de tráfico

Una pregunta muy común es si podemos conducir un coche con el seguro a nombre de otra persona, cuestión que se plantea sobre todo cuando alguien muy joven se acaba de sacar el carnet.

La razón es que las aseguradoras no quieren a conductores noveles y en el caso de que los admitan los precios de los seguros son prohibitivos, de manera que es habitual que este tipo de nuevos conductores conduzcan con el seguro a nombre de un familiar, lo cual es un error que se puede pagar muy caro.

Se puede si cumplimos las condiciones del seguro

Cuando firmamos el seguro de nuestro coche, en https://autoloco.es tenemos información para comprar el mejor dependiendo de nuestro presupuesto, la aseguradora nos da la póliza, varios folios en los que están las condiciones en letra muy pequeña.

Entre todas esas condiciones está la edad mínima que la aseguradora pide a sus clientes, que suele ser de un mínimo de 23 años.

No se suelen fijar en la experiencia del conductor, sino que se centran en la edad con el fin de no asegurar a conductores menores de 23-25 años.

De esta manera, si tenemos más de la edad mínima podemos conducir un coche con el seguro a nombre de otra persona sin problema, como el vehículo de un familiar o de un amigo.

En el caso de provocar un accidente, siempre que no vayamos bajo los efectos del alcohol o de las drogas, el seguro se hará cargo de todo igual que si el conductor fuese el titular de la póliza.


No se puede si no cumplimos las condiciones de la aseguradora

Ya hemos visto antes lo importante que es la edad a la hora de conducir el coche con el seguro a nombre de otra persona.

Así, si no llegamos a esta edad en ninguna circunstancia debemos conducir un coche en cuya póliza no estamos incluidos, bien como conductor habitual o bien como conductor ocasional.

Si lo hacemos y hay un accidente, en un principio el seguro se hará cargo de todo, para posteriormente pasar la factura al titular de la póliza que tendrá que hacer frente a todos los gastos que ocasione el siniestro.

Debemos de pensar el coste que tiene un accidente de tráfico. Hay que desplazar servicios sanitarios, bomberos, servicios de limpieza, indemnizar a las víctimas e incluso pagar los gastos sanitarios que la Seguridad Social no cubre en caso de accidente de tráfico.

Todo ese dinero, que es mucho, se le reclamará al titular del seguro, que recibirá una carga de la aseguradora en la que le requieren una deuda de varios cientos de miles de euros que puede terminar con todo su patrimonio y dejarlo endeudado para siempre.

Es por eso por lo que es muy importante no conducir ningún coche si somos jóvenes y noveles, buscando entre todas las aseguradoras hasta encontrar una que nos haga un seguro a un precio más o menos razonable, casi siempre entrando como conductor ocasional en la póliza de un familiar como nuestro padre o nuestra madre.