‘Mientras tanto’ y otros poemas traducidos al português por José Eduardo Degrazia

Alfredo Pérez Alencart y José Eduardo Degrazia en el Teatro Liceo de Salamanca (foto de José Amador Martín)

Expreso mi gratitud al excelente poeta brasileño José Eduardo Degrazia (Porto Alegre, Brasil, 1951), por haber traducido um manojo de textos míos de distinta cosecha. Degrazia tiene publicados una veintena de libros de poesía, cuento y novela. Em poesía están Lavra permanente (1975); Cidade submersa (1979); A urna guarani (2004); Corpo do Brasil (2011); A flor fugaz (2011) o Um animal Espera/Un animale aspetta (2011), entre otros. Em relatos, su último libro publicado es “La coleccionista de búhos” (Editorial Verbum, Madrid, 2020), una antología de cuatro de sus libros de minicuentos, con traducciones de Ana Sofía Ferreira y Virgilio López Lemus.

Como traductor tiene publicados catorce libros, entre ellos siete de Pablo Neruda. Ha obtenido premios y reconocimientos en Brasil y en otros países. Su obra aparece en unas 30 antologías brasileñas e internacionales y ha sido traducido al español, italiano, francés, inglés, rumano y esloveno, entre otros idiomas. Degrazia participó, como poeta invitado, en el XVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, dedicado a León Felipe y Juan Ruiz Peña.

MIENTRAS TANTO

Mientras los inquisidores comprueban

que el hombre existe

y llena su zurrón de perdidas y ganancias,

él sigue residiendo donde los relojes avanzan

con su derecho a no dar la última hora.

 

Quieren taparle la voz con las manos de la intriga,

mientras alzan sus copas color envidia

o perpetran postergaciones y planfetos;

pero el hombre sigue con su único menester:

sumar a sus crónicas las primicias

de indesmayables vuelos.

 

Así camina entre el aliento de las gentes,

apartando celos y malentendidos,

ofreciendo amor con las pestañas de sus ojos,

palabra a palabra dispuestas a perdonar

trampas de la ciudad pequeña.

 

Las ventanas de su corazón están abiertas.

Es cuestión de preferencias, de no huir del asombro,

de saber que el tiempo es dulce y mezquino:

así va sintiendo cómo la ciudad pequeña

va amarrándose al tallo envolvente de su espíritu.

 

 

Mientras se empeñan en dejarlo de lado,

queriendo evaporarlo con amargos

incendios viscerales, él destila buen humor,

oferece de comer a los pájaros

y termina por creer que tantas zancadillas

solo fueron sueño.

 

ENQUANTO ISSO

Enquanto os inquisidores comprovam

que o homem existe

e enchem o seu surrão de perdas e ganhos,

ele continua residindo onde os relógios avançam

com o direito de não dar a última hora.

 

Querem lhe tapar a voz com as mãos da intriga,

enquanto levantam suas taças cor da inveja,

ou perpetram postergações e panfletos;

mas o homem segue com seu único projeto:

somar a suas crônicas as primícias

de destemidos sonhos.

 

Assim caminha entre o hálito das pessoas,

afastando ciúmes e mal-entendidos,

oferecendo amor nas pestanas dos seus olhos,

palavra por palavra dispostas a perdoar

negociatas da cidade pequena.

 

As janelas do seu coração estão abertas.

É questão de preferência, de não fugir do assombro,

de saber que o tempo é doce e mesquinho:

assim vai sentindo como a cidade pequena

vai amarrando-se ao caule envolvente do seu espírito.

 

Enquanto se empenham em deixa-lo de lado,

querendo evaporá-lo com amargos

incêndios viscerais, ele destila bom humor,

oferece alimento aos pássaros

e termina por acreditar que tantas ciladas

foram apenas sonho.

 

TALLER

Vi cosas

que no se ven

y me revestí

de lo justo,

 

amando en carne

y en espíritu,

 

cual señales

de lo que aconteció

en mí.

 

Y más que

repetir palabras

 

las lijé,

como un humilde

carpintero

 

en su taller.

 

OFICINA

Vi coisas

que não se veem

e me revesti

do justo,

 

amando na carne

e no espírito,

 

quais sinais

do acontecido

em mim.

 

E mais que

repetir palavras

 

lixando-as

como um humilde

carpinteiro

 

na sua oficina.

 

DONDE CORREN LAS VISIONES

¡Mi lengua bajo el astro de la Medianoche

aunque el frío arrecie al costado de la urbe!

¡Mi comunión levantándose sobre las zarzas

y sobre toda seca heredad para los huesos!

¡Mi visión recubriendose de inmensidades

para que no se rompan las cuerdas del amor!

¡Mi sosiego alzándose vencedor omnipotente

de mil bocinas invitando a burdas francachelas!

 

¡Oh mi espíritu satisfecho, mi órbita abisal,

mi sano proyectil haciendo eterna bisagra

o temple en torno a lo ardiente y lo divino!

¡Oh mi ingente transtierro midiendo aventuras

cada himno que estremece la boca resonante!

¡Oh noche crecida en su cuenca de presagios!

¡Oh vida regada por los zumos de mi cuerpo,

vendimiados del fondo de la sangrante herida!

 

¡Márchense, rigores de los vientos verticales!

¡Ven, ángel todopoderoso, ven a completarme

mientras duren las vibraciones de esta noche!

¡Venga a mí tu aleación como dádiva suprema!

 

Afuera, una edénica lluvia musita sus alertas

y yo dejo mi corazón abierto a las primicias.

 

POR ONDE CORREM AS VISÕES

A minha língua sob o astro da Meia-noite

embora o frio entorpeça ao lado desta urbe!

Minha comunhão levantando-se sobre as sarças

e sobre toda a seca herdade sobre os ossos!

Minha visão recobre-se de imensidades

para que não se rompam as cordas do amor!

O meu sossego levanta-se vencedor e forte

de mil buzinas convidando às patuscadas!

 

Ó satisfeito espírito, órbita abissal,

meu são projétil fazendo eterna bisagra

ou têmpera envolta ao ardente e ao divino!

Ó meu imenso transtierro*medindo aventuras

cada hino que estremece a boca ressonante!

Ó noite vinda em seu abismo de presságios!

Ó vida regada nos sucos do meu corpo,

colhidos do fundo da sangrenta ferida!

 

Retirem-se, rigores dos ventos verticais!

Vem, anjo todo-poderoso a completar-me

enquanto durarem as vibrações da noite!

Venha a mim o teu alar como suprema dádiva!

 

Afora , uma edênica chuva murmura seus alertas

e eu deixo o meu coração aberto às primícias.

 

***

Transtierro  –  termo cunhado pelo filósofo espanhol exilado no México José Gaos significando a assimilação dos desterrados.

Bajo el el puente (Madrid) Foto de barriossdemadrid.net

 

OJALÁ QUE NUNCA TE SUCEDA

A ti te tocará otra suerte

cuando se aleje la bonanza

y, al mirar en su vientre seco

querrás ir tras el pan para los tuyos.

Serás como el recién llegado

que busca comida en la basura

y debe dormir bajo los puentes

mientras todo brilla por arriba.

 

Tú habías perdido la memoria

de esa pasada ciudadanía

que ataba las hambres a su cuello

y el trabajo a la servidumbre.

 

Pasarás desmedidas privaciones

para lograr empleos miserables

que los jóvenes del lugar no quieren

y tu harás con puntual esmero.

 

Todos viajamos en un mismo barco

que sube y baja con la marea.

Por el oro nunca te envanezcas

pues bien puede faltar mañana.

 

Sí: ojalá que nunca te suceda.

 

OXALÁ QUE NUNCA TE ACONTEÇA

A ti te tocará uma outra sorte

quando se distancie a bonança,

e ao olhares em seu ventre seco

quererás ir atrás do pão dos teus.

Serás como o que recém vai chegar

para buscar a comida no lixo

e que deve dormir só sob as pontes

enquanto tudo brilha bem por cima.

 

Tu tinhas perdido a tua memória

desta já passada cidadania

que atava as fomes ao teu pescoço

e o trabalho amarrava a servidão.

 

Passarás desmedidas privações

para obteres empregos miseráveis

que os jovens do lugar não necessitam

e que farás com o maior esmero.

 

Todos viajamos num mesmo barco

que levanta e desce com a maré.

Nunca tenhas orgulho da riqueza

pois poderá fazer falta amanhã.

 

Sim: oxalá que nunca te aconteça.

 Niños rohingya en el campo de refugiados de Kutupalog, en Bangladés. Foto de Andrew McConnell (Acnur)

 

CAMPO DE REFUGIADOS

Y estos niños

¿qué combates perdieron

sin haberlos provocado?

 

Mujeres que solo esperan

para enterrar a sus

criaturas.

 

Pues yo miraba ancianos

entre el polvo

o el barro de esos laberintos,

 

hombres enfermos

que ya ni cuentan lo que

han vivido.

 

Otra vez la gente

agolpándose en el centro

de mi corazón,

 

otra vez la humanidad

sin entonar su

mea culpa.

 

CAMPO DE REFUGIADOS

E estes meninos

que combates perderam

sem tê-los provocado?

 

Mulheres que só esperam

enterrar suas

criaturas.

 

Pois eu vi os anciãos

em meio ao pó

ou no barro destes labirintos,

 

Homens doentes

que já nem contam

o que viveram.

 

Outra vez as pessoas

batendo-se no centro

do meu coração,

 

outra vez a humanidade

sem entoar sua

mea culpa.

El poeta y traductor  José Eduardo Degrazia en Salamanca (Foto de Jacqueline Alencar)