“MUCHOS POCOS HACEN MUCHO”

Hace un tiempo, Cáritas nos dio la oportunidad de entrevistar a un empresario colaborador del proyecto “Empresas con Corazón”. De su boca salieron estas cuatro palabras que hoy titulan nuestra columna y que nos han acompañado desde ese día: “Muchos pocos hacen mucho”. Cuatro palabras que encierran mucha sabiduría, pero también el compromiso social de ese empresario con quien más lo necesita.  

Es gratificante escuchar a una persona de éxito asegurarte que de un granito de arena se puede crear una montaña. Y es muy satisfactorio saber que todavía quedan personas con corazón y empresas que dejan de lado la ambición para comenzar su compromiso social con el único objetivo de conseguir felicidad, dignidad, ilusión y valores, que son cosas que no cotizan en bolsa, pero que son muy importantes para el ser humano y para nuestras sociedades. 

Tú que nos lees, quizás seas empresario y tu situación económica es favorable. Haznos un favor y mírate al espejo. ¿Qué ves?  

A lo largo de tu trayectoria laboral seguro que has aprendido muchas cosas, pero también habrás aprendido la importancia de dar valor a las personas, de dar segundas oportunidades, seguro que has sido feliz y has hecho feliz a mucha gente. ¿Por qué no seguir haciéndolo? 

Desde Cáritas Diocesana de Salamanca te animamos a sumarte a esta iniciativa donde todas y cada una de las empresas que colaboran manifiestan abiertamente su solidaridad y su preocupación por los problemas que padecen muchas personas en nuestra sociedad. Además, se puede colaborar de muchas maneras: ofreciendo prácticas laborales o un contrato de trabajo a aquellas personas que son atendidas por Cáritas, realizando una prestación gratuita de servicios como la mensajería o la publicidad, aportando un donativo económico o haciéndote Empresa Socia con una aportación económica periódica. Sin embargo, si quieres más información puedes dirigirte a la dirección de Cáritas Diocesana de Salamanca: direccion@caritasalamanca.org indicando tu nombre y dirección completa. 

Las pequeñas cosas son las responsables de los grandes cambios.