Cuáles son las tendencias en puertas para esta temporada estival

Las puertas correderas son una de las preferidas y están ganando mucho auge en los últimos tiempos. Por ejemplo, aprovechan el espacio como nadie, y si nos decantamos por algún modelo realizado en cristal, dejaremos pasar mucha luz

Unos elementos del hogar que combinan tanto la practicidad como la decoración son  las puertas. Gracias a ellas podemos ganar en intimidad, separar estancias y conseguir un ambiente que vaya con nuestro estilo. Por ejemplo, si no disponemos de mucho espacio y necesitamos la solución de una puerta, podemos elegir entre muchos modelos, desde correderas a puertas de paso, siempre hay una solución que funciona. Porque comprar puertas de interior puede suponer toda una aventura, pero siempre se consigue que podamos compartimentar las habitaciones a nuestro gusto.

Las ventajas de las puertas correderas

Las puertas correderas son una de las preferidas y están ganando mucho auge en los últimos tiempos. Por ejemplo, aprovechan el espacio como nadie, y si nos decantamos por algún modelo realizado en cristal, dejaremos pasar mucha luz. ¿Deseas conocer cuáles son las ventajas de las puertas correderas?


Las puertas correderas combinan con cualquier estilo, es decir, se amoldan a cómo esté configurada la casa. Podemos optar por modelos clásicos para aquellas viviendas cuyos propietarios no gusten de innovar, a puertas correderas minimalistas o rústicas. por ejemplo, las que recuerdan a las de un establo están siendo una verdadera sensación.

A pesar de lo que se diga, el mantenimiento de una puerta corredera es igual de sencillo que el de una puerta clásica. Ambas necesitan de tener las partes móviles con lubricación. En el caso de las puertas correderas, bastará con echar unas gotas del lubricante recomendado en los rieles para que la puerta no haga ruido al abrirse ni cerrarse.

Aprovechan el espacio como ninguna otra. Hay viviendas pensadas para personas solteras que son de pequeño tamaño, y contar con una puerta corredera evita que la apertura de una puerta normal nos coma el espacio. Por eso, una puerta corredera se adapta a ti, no tú a ella.

En las tendencias en puertas, ya sean correderas o clásicas, hay un tipo de modelo que nunca falla. Hablamos de las puertas blancas lacadas, que son una solución ideal en cualquier circunstancia. Por ejemplo, desde aquellas viviendas con unos tonos claros a otras que van buscando romper un poco con la estética más tradicional. Contar con puertas lacadas en blanco es dar un signo de distinción a tu hogar.

 

Por ejemplo, las puertas de este tipo quedan muy bien en las habitaciones de los pequeños de la casa, así como en la de la cocina y baños. Aportan mucha luminosidad y son muy sencillas de mantener. Bastará con pasarle una bayeta humedecida para poder retirarles el polvo y hacer que luzcan como siempre. Las últimas técnicas de lacado en puertas blancas hacen que estas no terminen amarilleando con el paso del tiempo. Son un clásico que nunca falla y que dan un aspecto muy diferente a nuestra vivienda, esa es la razón por la que las puertas lacadas en blanco son siempre un éxito seguro.


 

Otro detalle a tener en cuenta y por el que se pasa muy de puntillas es el de las manillas de las puertas. Son un elemento indispensable en el cual hay una gran variedad entre las que poder elegir. Si visitamos el catálogo de una tienda de manillas para puertas, podremos apreciar la gran cantidad de ellas que tenemos a nuestra disposición. Desde diseños clásicos que suelen gustar a personas de gustos conservadores o aquellas que ya tienen cierta edad, hasta otros más minimalistas y que pasan más desapercibidos. Igualmente, la variedad de materiales permite que podamos optar por manillas realizadas en metal, apliques de madera o incluso elementos cerámicos. Todo el mundo a nuestra disposición que hará que encontremos la manilla perfecta para el tipo de puerta que tenemos en nuestra vivienda.

¿Cómo cuidar de una puerta?

Las puertas son un elemento del hogar que no requieren de demasiado mantenimiento. Pero evitar ruidos ha de ser nuestra claridad. Para ello, trataremos de mantener las bisagras bien lubricadas, poniendo una gota de aceite para elementos metálicos un par de veces al año, o bien cuando notemos que haga ruido.

Las manillas de las puertas requieren también de un cuidado algo más especial, porque están sometidas a un uso continuo. Si notamos que ofrece más resistencia o que, por el contrario, los muelles andan algo flojos, es importante avisar al técnico para que nos la ajuste. De esta manera, podrán seguir dando muchos años de servicio.

 En cuanto a la limpieza, conviene pensar que las puertas son delicadas. Nunca hay que aplicar productos abrasivos para limpiarlas, bastará con un poco de agua con un jabón neutro para poder quitarles el polvo y hacer que luzcan en perfecto estado. Aquellas realizadas en maderas nobles pueden requerir de un tratamiento especial, en las tiendas de muebles enncontramos una buena gama de productos para el cuidado de la madera. De esta forma, podrán estar siempre perfectas.