El primer automóvil en España reconocido como Bien de Interés Cultural, ‘pieza del mes’ del Museo de Automoción

Fabricado en 1910 para el aristócrata granadino Francisco de Zayas y Delgado, era capaz de alcanzar una velocidad próxima a los 80 km/h.

Hispano-Suiza 30-40 HP

El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca continúa con su objetivo de promocionar y dar a conocer las joyas de la automoción que alberga su colección permanente, con su segunda presentación de la iniciativa ‘pieza del mes’.

En este sentido, el MHAS ha decidido escoger el Hispano-Suiza 30-40 HP como la “pieza del mes” de abril. Esto se debe a diversos motivos, entre los que destacan su incalculable valor patrimonial e histórico, su estado de conservación y su gran importancia como un automóvil de la marca más prestigiosa española de automóviles siendo a su vez una de las más admiradas, reconocidas y premiadas en el mundo.

Todo ello provocó que fuera reconocido como el primer automóvil en España declarado Bien de Interés Cultural (BIC), en 1988, situándose a la altura e importancia que puedan tener otros elementos patrimoniales y monumentos de la ciudad de Salamanca, como la Catedral, el edificio histórico de la Universidad o la misma Plaza Mayor.

El mes de abril, también servirá de presentación de una serie de publicaciones que protagonizarán las redes sociales del museo, en las que se mostrarán una serie de fotografías tanto de su exterior como de su interior, así como información de carácter anecdótico y curiosidades del propio Hispano-Suiza 30-40 HP.

El origen de la marca Hispano-Suiza se sitúa en 1904, como iniciativa de varios industriales catalanes. Su antecedente estaría en la empresa “La Cuadra” y el ingeniero Marc Birking, que consiguió en 1901 comercializar el que para muchos se considera, el primero de los automóviles enteramente español (excluyendo el triciclo Bonet).


Tras su incorporación a Hispano Suiza la marca adquiere notoriedad, desarrollándose en los años siguientes una serie de modelos de muy variadas características, siempre bajo las más exigentes condiciones de elegancia y calidad.

La empresa española Hispano Suiza tuvo gran repercusión en su época, ya que desplazó a los vehículos de tracción animal, siendo la marca elegida por personalidades distinguidas de la alta burguesía, aristocracia e incluso nobleza, destacando, en particular, a un firme y convencido defensor de los automóviles, Alfonso XIII, que eligió los Hispano Suiza como sus vehículos preferentes.

El Hispano Suiza 30-40 HP que se expone en el Museo de Historia de la Automoción de Salamanca es un automóvil fabricado en 1910 para el aristócrata granadino D. Francisco de Zayas y Delgado. Fue carrozado por el especialista Francisco Capella y cuenta con un motor de cuatro cilindros de 4.712 centímetros cúbicos, que ofrece una potencia de 45 CV, siendo capaz de alcanzar una velocidad próxima a los 80 km/h.

El HS 30-40 es un modelo singular y muy interesante del que se fabricaron escasas unidades. El interior del vehículo es muy confortable y espacioso, ya que fue ideado para recorrer grandes distancias. Sus acabados, sin lugar a dudas son excepcionales, ya que cuenta con marcos de caoba, tiradores de marfil, cristales biselados, cortinillas automáticas, lujosas tapicerías, incluso floreros y permuferos de plata. Un coche en el que está pensado hasta el más mínimo detalle, en aras a la elegancia y la comodidad más exclusivas de la época.