Prevenir “es primordial, evitando la enfermedad no tienes que curarla”

Reconoce que a las enfermeras “nos puede ver cómo se comporta la gente” que incumple las medidas antiCovid, porque “el enemigo no es la ley, es el virus”

Raquel Vacas, enfermera de Atención Primaria

Nuestra labor primordial es la prevención. Evitando la enfermedad no tienes que curarla”. Así lo subraya Raquel Vacas, enfermera de Atención Primaria, con quién hablamos precisamente de una de las lecciones que nos ha recordado la pandemia de la Covid-19, y es la importancia de “reforzar las medidas higiénicas que habíamos perdido un poquito”, desde lavarse con frecuencia las manos a los saludos –“nos hemos acostumbrado a darnos besos y abrazos con todo el que nos encontramos, y eso no siempre ayuda a prevenir no ya la Covid-19 sino otras enfermedades tan comunes como la gripe, por ejemplo-; y otros textos sencillos como toser y estornudar cubriéndose la boca y la nariz. 

Después de un año de pandemia hay medidas preventivas que, ahora más que nunca para evitar una cuarta ola, son esenciales, tal y como apunta Raquel Vacas. “Mantener la distancia de seguridad y mucha higiene, cambiarse de ropa diariamente, evitar todo lo que se pueda los espacios cerrados”, recordando además “nuestro enemigo no es la ley o las normas, es el virus, no hay que buscar la trampa para poder juntarnos seis en lugar de cuatro, ese no es el concepto, hay que evitar juntarse”.

Reconoce que las enfermeras “estamos cansadas, pero más que por cansancio físico, nos puede la situación de ver cómo se comporta la gente” -en referencia a los que no cumplen las medidas de seguridad y prevención-. Pese a las dificultades de esta pandemia, añade, las enfermeras “estamos con ánimos y con fuerza. Hemos cumplido con nuestro deber, y esa es la sensación que tenemos”. 

Atención Primaria ha sido “primera línea” en esta pandemia, “somos la primera barrera, la trinchera de la salud” -de ahí que se hayan producido un elevado número de contagios entre los profesionales sanitarios de Primaria, sobre todo durante la primera ola-, y un año después su labor de prevención también incluye “sensibilizar a nuestros pacientes de que este virus ha venido para quedarse, y aunque tengamos soluciones cada vez mejores este virus va a convivir con nosotros, habrá vacunas, habrá medicación que impida las complicaciones, pero este virus está aquí. A partir de aquí hay que seguir viviendo, no significa ser imprudente, porque se puede ser igual de prudente”.


Donde más se aprecia la labor de Enfermería es en el medio rural, y más ahora en pandemia, “porque conocemos a todos los la pacientes y ellos nos conocen, incluso ahora para organizar mejor el tema de las vacunas”. Y hay algo que destaca del medio rural y la prevención de enfermedades, y es que “la gente que vive en el medio rural tiene una memoria de determinadas medidas higiénicas que no tenemos en la ciudad, por algo tan sencillo como que antes tenías que cuidarte de muchas más cosas porque no había forma de curar, como una enfermedad infecciosa o producida por los animales, y eso ha hecho que en el medio rural se haya sabido evitar mejor la enfermedad”. Así, por ejemplo, “a nadie que haya vivido en un pueblo, si viviera en un primero en la ciudad abriría hasta atrás las ventanas, eso es un error porque se te meten en casa todos los miasmas de la calle, salvo que lo hicieras muy pronto por la mañana o cuando hacía fresco”.

Hay otra lección, tan valiosa como la prevención, que nos debe dejar la pandemia, la cual ha dejado ver las carencias y las consecuencias de los recortes en sanidad pública. “Ahorrar en material y en personal perjudica la salud, y eso se ha visto ahora”.