El mapa de las enfermedades que los salmantinos tienen más riesgo de padecer

Mayor riesgo de tener, y de que además sea causa de mortalidad, cáncer de estómago y cáncer de riñón, frente a un riesgo bajo de paro cardíaco o caídas accidentales

La zona geográfica en la que vivimos también influye en la salud. Foto: Lydia González

La provincia en la que vivimos, o la zona geográfica para ser más precisos, también influye en nuestra salud y, en concreto, en la mayor o menor probabilidad de padecer determinadas enfermedades. En el caso de nuestra provincia, los salmantinos tienen mayor riesgo de padecer cáncer de estómago y cáncer de riñón, según el nuevo Atlas Nacional de Mortalidad en España (ANDEES). No hay que alarmarse, ni tampoco cambiar de provincia de residencia, ya que tener un mayor riesgo no significa que necesariamente se desarrolle una enfermedad. 

Los datos de este atlas son una estimación a partir de los fallecimientos registrados, entre los años 1989 y 2014, en cada municipio y sus alrededores. Datos que reflejan que en el caso de Salamanca el riesgo de fallecer por cáncer de estómago es hasta un 21% superior al promedio nacional, mientras que el riesgo de padecer cáncer de riñón, y que está sea la causa de mortalidad, es un 10% superior. Hay otra enfermedad que también arroja un riesgo alto, y es el Sida, un 21% de riesgo superior a la referencia nacional.

El mayor riesgo de fallecer por cáncer de estómago, extensivo a otras provincias de Castilla y León, tiene mucho que ver con el tipo de dieta y que, tradicionalmente, ha sido mejor variada en vegetales y con una mayor presencia de carne y alimentos curados. Es decir, adoptar hábitos de alimentación más saludables es esencial en la prevención de cánceres como el estómago. 

¿Y a qué enfermedades somos menos propensos? Según ese atlas nacional de mortalidad, Salamanca arroja un riesgo bajo de morir de un paro cardíaco (hasta un 44% inferior al promedio nacional), de caídas accidentales (un 41% inferior) y de trastornos mentales orgánicos (34% inferior). 


Si examinamos más detalladamente el mapa de la provincia veremos algunas diferencias entre municipios. Así, en Alba de Tormes, por ejemplo, tienen un mayor riesgo de padecer arterioesclerosis, mientras que los albenses tienen un riesgo bajo de caídas accidentales, cirrosis y otras enfermedades del hígado, y alzheimer. 

En Béjar tienen un riesgo alto de paro cardíaco y cáncer de estómago, y bajo de trastornos mentales orgánicos y enfermedades del sistema genitourinario; en Ciudad Rodrigo tienen un riesgo alto de diabetes, tumores y accidentes de tráfico, y bajo de hepatitis vírica o caídas accidentales; en Peñaranda un riesgo alto de cáncer de estómago, y bajo de neumonía o caídas accidentales; en Vitigudino no se aprecian causas de alto riesgo y sí bajo de hepatitis y trastornos mentales orgánicos; y en Ledesma, tampoco hay causas de muerte de riesgo alto, y sí bajo de caídas accidentales, trastornos mentales orgánicos y otras enfermedades del sistema genitourinario. 

Este nuevo atlas, realizado por un grupo de investigadores de la Fundación Bisobio y la Dirección General de Salud Pública de la Generalitat Valenciana, es sin duda una valiosa herramienta que pone particular énfasis en la distribución espacial y espacio-temporal de la mortalidad a nivel nacional, y estudiando por separado 102 causas de muerte.