Momentos críticos, temporada fútbol 2020/21

            La jornada del 4 de abril abrió nuevos cauces de clasificaciones estelares con la pérdida del partido en Sevilla por parte del Atlético de Madrid; incluso con la victoria, 5 abril, del Barcelona al Valladolid cuando el partido acababa en el minuto 90. Dimes y diretes arbitrales de por medio para todos los partidos, el Real Madrid había abierto la jornada ganando al Éibar por 2-0.  Las apuestas están en lo alto. No me extraña que se escriban (ElPaís, 5. abril.2021) artículos sobre el “Desplome Multiorgánico del Atlético de Madrid”, de Ladislao J. Moñino: “El equipo de Simeone pierde su colchón de puntos sobre Barcelona y Madrid afectado por el desgaste físico de Koke y Llorente, el desnorte en la pizarra y el bajón individual de jugadores clave en su gran primera vuelta”.

          Tanto Barcelona como Real Madrid sufrieron graves críticas cuando el Atlético de Madrid los superaba por más de diez puntos. Sobre todo, Zidane supo superar unos ataques personales desmedidos y puso confianza en los suyos que le han respondido aún con grandes ausencias de futbolistas titulares. Y Koeman tejió un estilo de jugar y logró encaramarse en lo más alto, ahora mismo a un punto del Atlético. “Los síntomas del Atlético en su derrota ante el Sevilla fueron los mismos que le han llevado de liderar la Liga con comodidad a quedarse sin margen de error ante el Barcelona y Real Madrid. Los 14 puntos logrados sobre 30 en esta segunda vuelta responden a un fallo multiorgánico que abarca el desgastee físico, la desorientación táctica y el bajón individual de jugadores que en la primera vuelta ofrecieron un rendimiento que no han vuelto a recuperar. En el Sánchez Pizjuán asomaron todos estos síntomas que marcan el desplome del líder en la segunda parte del campeonato. Una derrota con el Sevilla es asumible, pero no las sensaciones transmitidas por un equipo que aspira a ganar el campeonato con sus dos perseguidores al alza. Progresivamente, el líder ha ido perdiendo juego y resultados hasta agotar el amplio colchón de puntos del que disponía. Apenas hay señales, ni en ataque ni en defensa, del equipo que sumó 50 puntos en la primera vuelta”.

            Es curioso, cada cual “arrima el ascua a su sardina” y todos los equipos insisten en que “hay una mano negra” en el arbitraje que apoyado en las decisiones VAR, perjudican indistintamente a unos y otros. Situaciones “victimistas” poco edificantes sin valorar puntos fuertes y débiles deportivos. En el caso del Atlético se plasma la opinión de Simeone al respecto: “Tenemos que subir la intensidad, que siempre nos generó recursos a través del talento de nuestros futbolistas”. El periodista concluye: “El desnorte en la pizarra también lo acusa el equipo. Simeone no acaba de reajustar el dibujo por más vueltas que lleva dándole en las últimas semanas. La defensa de tres centales, que fue la solución en el inicio del campeonato, vuelve a hacer aguas en los costados. Los rivales buscan la espalda de los carrileros continuamente”.

            Yo no quisiera que este artículo periodístico suponga un mal presagio para el Atlético de Madrid, puede dar la sensación que este equipo ahora mismo va el primero y ya no tiene opciones para el final del campeonato. Cuando cualquiera de los equipos citados pierde un juego aparecen los análisis negativos como si todo finalizase ahí mismo. El calendario restante es muy interesante y algún partido en concreto servirá para “dictar sentencia”. Pero no debiéramos precipitar diagnósticos porque, para mí, cualquiera puede ganar a estas alturas del campeonato y las diferencias entre ellos son mínimas, es lo que siempre aspiramos en una Liga competida, o sea, que los balances solo deben hacerse al finalizar la última jornada.

Y bien que me gustaría que los factores decisivos no tuvieran nada que ver con los árbitros. Aunque la Liga es muy larga y todos tienen archivadas sus cicatrices, transfusiones de puntos que fueron a unos y a otros, según convenga a la excusa del momento.