Las Villas al día

“Sólo pedimos que nos dejen trabajar como trabaja todo el mundo”, Jonatan Fernández Ortiz, feriante

“Llevamos toda la vida en esto, es lo que sabemos hacer”

Jonatan Fernández Ortiz, profesional de la feria. |Jorge Holguera

La pandemia ha pegado fuerte, pero con especial dureza en la fuente de ingresos de las familias que viven de la feria. En Cantalapiedra, estos días han instalado la churrería, su caseta de dardos y la barca, Jonatan Fernández Ortiz y su hermano, con sus correspondientes familias. Sus padres y sus abuelos ya se dedicaron a la feria y a pesar de que atraviesan tiempos duros tienen la esperanza de que sus hijos puedan seguir la tradición familiar. Jonatan Fernández Ortiz es miembro de la Asociación de Feriantes de Salamanca, Asfersa, y en las siguientes líneas aborda el olvido injusto al que se está sometiendo a las personas dedicadas a sectores como el de la feria y el espectáculo.

¿Cómo les ha afectado la pandemia?

Todos los sectores, el que más y el que menos han podido hacer algo, pero el nuestro nada.

¿Cómo sobreviven?

Gracias a la churrería, que nos dejan montarla en cualquier pueblo, El año pasado pasamos aquí el verano, el alcalde de Cantalapiedra nos dejó. Seguimos poco a poco, trabajando donde se puede. Algunos compañeros se han metido a trabajar de camioneros. El año pasado nosotros también vendimos fruta en verano. Trabajamos en otros sectores que nos dejen movernos.

¿Pasaron en Cantalapiedra el primer estado de alarma?

Llegamos aquí en carnaval, el 19 de marzo y estuvimos aquí hasta septiembre. La gente del pueblo nos ayudó mucho. Ahora, hemos llegado hace dos semanas.

¿Les ayudan de algún modo?

Nos han prometido como a todos, pero de momento no nos han dado nada.

¿Se sienten olvidados?

Sí, porque en otros sectores como los bares les dejan abrir. Nosotros solo pedimos, con las medidas sanitarias, que nos dejen trabajar.

¿Han pensado en tirar la toalla?

Otros compañeros lo han hecho, pero nosotros llevamos tres o cuatro generaciones, llevamos toda la vida en esto, es lo que sabemos hacer. No sabemos hacer otra cosa. Somos tres familias: mi madre, que se quedó viuda; la de mi hermano, con su mujer y tres hijos; y mi mujer, mis dos hijos y yo.


¿Se están reinventando de alguna manera?

Con medidas de seguridad, distancia de seguridad, geles hidroalcohólicos, desinfección en cada viaje.

¿Alguna fórmula nueva?

No nos dejan de ninguna manera. Llamábamos a los ayuntamientos y decían que los feriantes ni hablar.

En Cantalapiedra les han dejado.

Se han potado muy bien, el alcalde nos dijo que sí con todas las medidas de seguridad.

¿Cómo ven el futuro?

Como siga así mal, no sabemos donde va a llegar, con hijos, el colegio, los libros, todo.

¿Qué piden?

Paga no, porque queremos trabajar, con las medidas que nos impongan, ponernos a trabajar con nuestros trabajos como trabaja todo el mundo. Date cuenta han dejador los mercadillos, dejan los bares, dejan todo. A nosotros, los feriantes, las orquestas, la gente que se dedica al espectáculo, todos lo estamos pasando fatal.

¿Conocéis gente que lo haya dejado?

Hay gente que ha decidido retirarse. Hay gente que ha vendido las atracciones, su vivienda y se ha puesto a conducir un camión, a vender fruta...

¿Qué les está enseñando esta situación de dificultad?

Que tenemos que buscarnos la vida también de otros métodos, para que si falta el día de mañana esto podamos vivir de otra forma. A lo mejor, dentro de unos años si la feria se acaba o no nos dejan montarla.

Sus abuelos y sus padres se dedicaron a ello, ¿sus hijos se dedicarán a esto?

Yo creo que sí porque les gusta, pero les inculcamos que vayan a l colegio primero y los estudios, antes que nada.