Ciudad Rodrigo al día

Histórica y solemne bajada del Cristo del Silencio para estar un poco más cerca de sus fieles

Los asistentes prometieron tener “algún momento de silencio” estos días para contemplar y hablar con Jesús

Debido a la pandemia del coronavirus, el Cristo del Silencio de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración de Ciudad Rodrigo se ha quedado sin procesionar por tercer año consecutivo en su emblemático emplazamiento en la noche del Jueves Santo (en el año previo a la pandemia, en 2019, la lluvia impidió esa procesión nocturna, siendo acercado a primera hora de la tarde del Viernes Santo para que pudiera participar en la procesión de La Carrera).

Sin embargo, la histórica imagen acabó este año por ser protagonista de la jornada del Jueves Santo con un acto especial organizado por su Hermandad, que tuvo lugar en el interior de la Iglesia de San Pedro-San Isidoro a la conclusión de la Misa de la Cena del Señor, que fue presidida por el párroco, Ángel Martín Carballo, quién también introdujo como capellán de la entidad el acto en sí, “sencillo pero intenso” –según él mismo lo definió-, que fue retransmitido en directo en su página web ante las limitaciones de aforo.

En este sentido, tras la introducción por parte de Ángel Martín Carballo, entraron en escena los miembros de la Cofradía para proceder a bajar la imagen del Cristo del Silencio del ábside de la Iglesia, siendo la segunda ocasión consecutiva en que se baja sabiendo que no es para procesionar (en noviembre ya fue bajado para ser llevado a restaurar). Esta histórica bajada fue seguida de forma solemne por todos los presentes, algunos de los cuales estaban en el interior para rezarle al Santísimo Sacramento.

Una vez bajado, fue turno para la habitual promesa de Silencio por parte de los cofrades. Como este año no había procesión en la que cumplirla (suele hacerse en la Plazuela Cristóbal de Castillejo en los instantes previos al desfile), Ángel Martín Carballo animó a “prometer tener algún momento de silencio estos días para contemplar y hablar con la imagen de Jesús”. Tras ello, la imagen fue llevada a la parte trasera del templo, donde se descubrió el Lignum Crucis (la reliquia de la Cruz de Cristo) que la Cofradía procesionará –cuando se pueda- en la carroza del Cristo del Silencio. Este Lignum Crucis ha sido introducido en una urna.


A continuación, se rezó un Padrenuestro, cerrando el acto en sí el presidente de la Cofradía  del Silencio, Luis Alberto García, quién tomó la palabra para pronunciar una oración-reflexión en la que pidió al Cristo del Silencio “por mis hermanos cofrades, todos esos mirobrigenses que te quieren, y por mí, que esta pesadilla de la pandemia acabe y te veamos por nuestras calles otra vez como cada Jueves Santo bajo el humo de nuestro espectacular incensario”.

A partir de ahí, todos aquellos que quisieron pudieron pasar a contemplar de cerca el Cristo, en un recorrido marcado que comienza junto a la puerta principal del templo (en la que se ha colocado una lona de la Cofradía), en una zona delimitada con vallas, y que tiene como final la salida por la puerta trasera de la Iglesia, que habitualmente permanece cerrada. Este Viernes Santo se podrá de nuevo visitar el Cristo del Silencio de 11.00 a 13.00 horas.

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