Ciudad Rodrigo al día

La Cofradía de las Angustias honra a su Virgen con “melancolía” por no poder procesionar

La Iglesia de la Tercera Orden estuvo abierta durante toda la tarde del miércoles para acudir a visitarla

Como marca la tradición (desde 1992, aunque compartido hasta 2016 con la Cofradía de la Santa Cruz), el protagonismo de la jornada del Miércoles Santo en Ciudad Rodrigo recayó un año más en la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, que pese a no poder llevar a cabo su procesión por las calles mirobrigenses, decidió honrar a su Virgen, brindando la posibilidad a cualquier persona de visitarla. En este sentido, la Cofradía abrió durante tres horas las puertas de la Iglesia de la Venerable Orden Tercera para que se pudiera ver la imagen de cerca.

Como se puede ver en las fotografías, la Cofradía estableció un carril de ida y otro de vuelta desde la puerta del templo hasta la imagen de la Virgen, que había sido situada en el centro. Además, como ornamentación, se habían colocado varias banderas y enseñas de la Cofradía en varios rincones del templo. A lo largo de la tarde se fueron sucediendo las visitas, que culminaron con un breve acto justo a la hora (las 21.00 horas) en la que procesionan desde el año 1994.


Como la afluencia de fieles no excedía el aforo permitido, el acto de cierre tuvo lugar con normalidad en el interior del templo, donde en primer lugar el capellán de la Cofradía, José María Rodríguez-Veleiro hizo una reflexión general. A continuación, subió al altar la presidenta de la Cofradía, Laura Magdalena Miguel, para realizar una oración, tras lo cual se rezó un responso en memoria de las víctimas del coronavirus y se cantó una Salve.

Como expresó para cerrar José María Rodríguez-Velerio, tenían la “melancolía” de no haber podido procesionar, pero la satisfacción de haber podido mantener este encuentro con la Virgen. Hay que recordar que en el caso de la Cofradía de las Angustias es el tercer año consecutivo que no pueden procesionar (en 2019, la lluvia provocó que únicamente llevasen la imagen de la Virgen deprisa y corriendo hasta la Catedral para que estuviera allí para la procesión de La Carrera).