El Puente Mocho, un paseo primaveral por el hermoso enclave de la ribera de Cañedo   

Una construcción que deja huella de lo que fue una ruta ya utilizada en tiempos romanos y que tuvo gran importancia en la época medieval
Espectacular entorno en el que se ubica el Puente Mocho de Ledesma. Foto: Manuel Lamas

El Puente Mocho, a unos tres kilómetros del casco urbano de Ledesma, es uno de los vestigios más interesantes y mejor conservados de la provincia. Un puente firme desde hace 2.000 años para salvar la ribera de Cañedo, arroyo afluente del Tormes. Una construcción que deja huella de lo que fue una ruta ya utilizada en tiempos romanos y que tuvo gran importancia en la época medieval.

Fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 2000 con categoría de monumento. Está construido en sillería de granito, excepto los pretiles que son de mampostería trabada con argamasa, y consta de cinco arcos de medio punto. Aunque su construcción se ha atribuido a la época romana, sobre todo por su ubicación en el trazado de la antigua calzada romana Bletisama Ocelo-Duri, todo hace indicar que sería en su conjunto una obra medieval, siendo los tajamares, escalonados y en forma de huso, de época moderna. Tiene una longitud de 71 metros y una altura de 5,7 metros.


Un paseo especialmente recomendable por este hermoso enclave de la ribera de Cañedo -tal y como atestiguan las imágenes- para realizar andando o en bicicleta. Para llegar debemos tomar la carretera de Ledesma a Zamora, y a menos de un kilómetro, salir de ella para internarse en una dehesa de encinas con berrocales. 

FOTOS: Manuel Lamas