Ciudad Rodrigo al día

Consagrado el Santo Crisma y bendecidos los óleos que serán usados durante este año en la Diócesis

Jesús García Burillo recordó que el futuro de la Diócesis “depende del número y la calidad de las vocaciones”

Recuperando la tradición perdida el año pasado por culpa de la pandemia del coronavirus (al caer la Semana Santa en la época de confinamiento domiciliario, se trasladó al mes de junio, cuando ya estaban reabiertos los templos), la Diócesis de Ciudad Rodrigo celebró en la mañana del Martes Santo en la Catedral de Santa María la Misa Crismal, considerada “la principal celebración del Obispo con sus presbíteros”, según señaló durante la misma el Administrador Apostólico de la Diócesis, Jesús García Burillo.

En este sentido, a la celebración en la Seo mirobrigense asistieron, además del Obispo emérito de Sigüenza-Guadalajara, el guinaldés José Sánchez, un amplio número de integrantes del presbiterio diocesano, aunque no todos debido precisamente a la pandemia, ya que no es posible estar todos juntos en la zona del altar manteniendo la distancia de seguridad. Aquellos sacerdotes que no pudieron asistir presencialmente tuvieron la oportunidad, así como cualquier otra persona, de seguir la celebración a través de la retransmisión en directo que hizo la Diócesis en su canal de YouTube.

Como elementos especiales, la celebración incluyó la renovación de las promesas sacerdotales por parte de los presbíteros asistentes, a quienes Jesús García Burillo agradeció específicamente “la acogida que siempre me habéis dispensado” desde que llegó, señalando en torno al futuro de la Diócesis Civitatense que, más allá del nombramiento de un Obispo, “depende del número y la calidad de las vocaciones” (la eucaristía contó por cierto con tres seminaristas como monaguillos).


Por otro lado, durante la misa se consagró (de ahí el nombre de la misma) el Santo Crisma que será usado a lo largo de este año para impartir los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y el Orden Sacerdotal. Asimismo, se bendijeron los óleos, el de catecúmenos para los bautismos y el de los enfermos. Esos ungüentos fueron acercados al altar para su consagración y su bendición por varias personas, recordando Jesús García Burillo que el Santo Crisma solía acercarlo Alfredo Ramajo, de cuyo fallecimiento se cumplirá un año este miércoles.

La celebración de la mañana del Martes Santo, a la que asistió presencialmente un notable número de fieles (entre ellos hermanas de vida consagrada y algunos turistas), se cerró con el canto de la Salve. Ahora, ese Santo Crisma y los óleos se los llevarán los sacerdotes para distribuirlos por todas las parroquias diocesanas. Los cultos en la Catedral de Santa María con motivo de la Semana Santa 2021 continuarán el Jueves Santo con la oración de Laudes por la mañana (10.30 horas), y la Misa de la Cena del Señor por la tarde (18.00 horas).

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