“Esperamos que la Sabiduría nos permita poco a poco encontrar la luz y podamos volver otra vez tener una Semana Santa como la queremos vivir”, Rubén Julián, hermano mayor

“Es más esencial que nunca que devolvamos a la sociedad porque somos parte de ella y también tenemos que hacernos participes de la ayuda que se necesita”

Rubén Julián Zazo, hermano mayor de la Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz y Nuestra Señora de la Sabiduría. | Jorge Holguera

Las cofradías, a parte de organizar las procesiones y otros actos tienen una base caritativa. En ese aspecto de ayuda en las necesidades centra uno de sus mensajes Rubén Julián Zazo, hermano mayor de la Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz y Nuestra Señora de la Sabiduría. Esta cofradía es reflejo del carácter universitario de la ciudad en la Semana Santa salmantina.

¿Qué distingue a su hermandad?

Desde que sale la hermandad por primera vez en el 48 hay una serie de elementos que están presentes en las procesiones. Son nuestras señas de identidad. Nos distingue la austeridad, la sobriedad, ese carácter penitencial. Lo mantenemos con nuestras cruces, con los hábitos en la tela más barata, con unas alpargatas sencillas, los pies casi descalzos. Nos distingue esa línea de austeridad, sobriedad, perfil serio con un carácter penitencial.

¿Con qué tallas cuentan?

Tenemos dos imágenes de autoría y cronología distintas, son el Cristo de la Luz y Nuestra Señora de la Sabiduría que forman el mismo conjunto y están encajados a la perfección.

¿Por qué es significativo para ustedes el lugar en el que nos encontramos?

La Hermandad Universitaria, como su propio nombre indica tiene cierto carácter académico. La vida y la historia universitaria está aquí. La universidad y Salamanca no se entienden en la historia la una sin la otra. Entonces la Semana Santa de Salamanca también tiene una parte de esa vinculación universitaria. Dentro de lo que es el espacio,  la Hermandad Universitaria se identifica por el elemento académico y porque es el  momento en el que se produce la entrada en la hermandad, se reúnen aquí todos los hermanos y se produce ese momento central de oración universitaria, en la que nos reunimos todos los hermanos para hacer esa oración y el juramento de silencio. Suele llamar más la atención por la cuestión estética y en el maco en el que esta.

¿Qué harán este año?

Una serie de actos dentro de lo que es la incertidumbre general, básicamente estamos pensando en mantener una semipresencialidad. Hay muchos hermanos que no pueden venir a Castilla y León porque están fuera, según las limitaciones no van a poder desplazarse el Martes Santo. Estamos apostando por la emisión de actos previamente gravados y todo lo que se pueda hacer semipresencial. Si vamos a mantener la eucaristía de difuntos que se viene celebrando siempre. Además, cuando tuvimos la crisis de los 70, en que no sale la hermandad, precisamente el culto si se mantiene en la eucaristía, es parte simbólica. Participar junto a la Hermandad de Jesús Flajelado en el viacrucis en la Clerecía, en la eucaristía del Domingo de Ramos, y el Martes Santo, una posibilidad de una visita presencial para algunos hermanos en la iglesia de la Clerecía, siempre respetando todas las limitaciones que haya. También optamos por elaboración de videos, de pequeños actos, para que todos los hermanos lo puedan seguir desde su casa estén donde estén.


¿Qué echan más de menos?

Lo que es nuestro nombre, la hermandad, el hecho de no poder procesionar, no poder juntarnos, no poder estar con tus hermanos, no poder mantener el momento previo con ellos sobre todo después de este tiempo. Es como una especie de puesta al día, de volver a vernos, volver a encontrarnos. Se echa de menos esa hermandad, poder compartir anécdotas, y sobre todo se echa de menos dar testimonio de fe y no poder salir a la calle, que es una de las razones fundamentales de la existencia de las cofradías de penitencia.

¿Qué obra social desarrollan?

Venimos realizando distintas colaboraciones, tanto con entidades sociales, como en algún caso en que se ha tenido que colaborar con alguna situación personal en que hemos tenido que echar una mano. Este año también estamos pensado, que precisamente, dentro de dos objetivos que tienen las cofradías cuando se fundan, uno seria el testimonio público y la procesión y el otro seria la acción de caridad y asistencia a los más necesitados, aunque este año no se puede hacer el culto público pero esa labor de asistencia a los más necesitados si se puede hacer.  Nos estamos planteando en Cuaresma llevar a cabo un donativo que iría encaminado también en la misma línea que están trabajando otras hermandades de ayuda a los más necesitados, que en este caso sería el aporte social que tenemos ahora mismo. Es más esencial que nunca que devolvamos a la sociedad porque somos parte de esa sociedad y también tenemos que hacernos participes de la ayuda que se necesita.

¿Cómo invita a vivir esta semana santa?

Vivirla desde la sencillez y desde la esperanza, de que al igual que el Encuentro sale bien el Domingo de resurrección, que nosotros tengamos aquí la esperanza, y esperar a que poco a poco que la Sabiduría nos permita poco a poco encontrar la luz y podamos volver otra vez tener una semana santa como la queremos vivir.  En este caso si hay una Semana Santa, con su sentido litúrgico, entonces vivirla desde eses carácter más íntimo, más sencillo.