Carlos Vicente Hernández, presidente: “Llevamos más de 30 años llevando las palmas a los hermanos fallecidos al cementerio”  

Echa de menos sobre todo “el no poder estar con todos los hermanos”

Carlos Vicente, presidente de la Hermandad de Jesús Amigo de los Niños. | Jorge Holguera

El Domingo de Ramos, la Hermandad de Jesús Amigo de los Niños echa de menos su procesión pero sobre todo la cercanía entre los miembros que la forman. Vamos a conocer la misma a través de la palabra de su presidente Carlos Vicente Hernández junto a la Puerta de Ramos de la Catedral de Salamanca.

¿Qué distingue a esta cofradía?

Somos la primera, la que abrimos la Semana Santa. Y la base es la alegría de los niños. La fundaron los maestros. La mayoría de los 300 hermanos son niños. Otra cosa que sí destaca es que diferenciamos a los niños de la niñas, ellos van de rojo y ellas de azul.

¿Por qué es significativo para ustedes el lugar en el que nos encontramos (¿puerta de Ramos de la catedral de Salamanca?

Porque desde 1988 en que se trasladó la borriquilla a la catedral estamos aquí, antes la sede la teníamos en la Purísima. Esta es nuestra puerta, porque es la Puerta de Ramos, puesto que el grabado que se puede ver en la parte superior representa la entrada e Jesús en Jerusalén. Desde entonces salimos y entramos por esta puerta.

¿Cuál es la imagen titular y cuentan con alguna más?

Sí, es un grupo escultórico, es Jesús a lomos de la borriquilla. Tenemos una hebrea, que está embarazada en alegoría a la vida. Tenemos a San Marcos, que es el que escribió el pasaje de la entrada de Jesús en Jerusalén. Somos el único paso de Semana Santa de toda España, de borriquillas, que dentro de lo que es el paso tenemos a la Virgen María, de echo tenemos a nuestra Señora de la Palma, que está echando los brazos a un niño para mostrárselo a Jesús. El paso está conformado alrededor de la vida y de los niños. El otro paso que tenemos, que es el paso de la Palabra, es la Biblia abierta con la frase: “Dejad que los niños se acerquen a mí”.

¿Qué harán este año?

Este año no hay procesiones en la calle, pero la Semana Santa se sigue celebrando. Tenemos un vía crucis que lo hemos realizado una semana antes del Domingo de Ramos en la catedra con nuestros hábitos, porque los hermanos no quieren que se les vea. El Domingo de Ramos la idea es mostrar las imágenes a través de la puerta de los novios, para que la gente las pueda ver. Asistimos a la misa del Domingo de Ramos del obispo. Previamente, el sábado, hemos tenido la misa de hermandad donde imponemos las medallas, damos el pin de los 25 años a los hermanos que cumplen esos años en la hermandad. Además, desde hace unos años, la Hermandad reconoce a todas las asociaciones que trabajen por y para los niños con un detalle. Este año es para la asociación Ariadna, niños con autismo.  Los años anteriores a la pandemia visitábamos la planta de pediatría del hospital para llevarles la palma. Llevamos más de 30 años llevando las palmas a los hermanos fallecidos al cementerio, seguimos con la costumbre. Me recorro el cementerio de lado a lado buscando las sepulturas, gracias a Dios no son muchos. Durante la Semana Santa asistimos a los oficios y a lo que convoque el cabildo dentro de nuestra sede. Más adelante, pasando Semana Santa, tenemos otra serie de actos. Hacemos un vía crucis con la Virgen de la Palma, una ruta de senderismo por la ruta del agua con nuestro capellán realizando el bautismo. Hacemos una visita a Ledesma, porque tenemos dos grupos escultóricos, el otro es el antiguo, de Olot de 1945 que lo tenemos cedido a Ledesma e iremos a verlo cuando se pueda.


¿Qué ha cambiado respecto a otros años?

No hay procesión. Son dos años en que el contacto entre los hermanos es mínimo, sin embargo, hemos intentado mantenerlo. A finales de año pudimos celebrar la misa de la hermandad. Impusimos las medallas a los hermanos y dimos los pines del 25 aniversario, dimos el reconocimiento a una asociación, en este caso fue Aspas. Asociación de padres de niños sordos de Salamanca. Tuvimos nuestra eucaristía de Navidad. Este año hemos podido preparar un poco más las cosas.

¿Qué echaran más de menos?

Echo de menos el salir a la calle, tener esa procesión, ver Salamanca llena, ver esta plaza de Anaya hasta arriba de gente viendo salir el paso, pero sobre todo echare de menos a los hermanos, el no poder estar con todos los hermanos.

¿Qué trasfondo solidario tienen?

Como todas las cofradías, por estatuto, tenemos la bolsa de caridad que es para los hermanos, tal y como está la situación, aquellos hermanos que no puedan pagar la cuota o tengan problemas económicos, comunicándolo a la hermandad, saben que nuestra bolsa de caridad primero es para ellos. Este año, conjuntamente, las 18 cofradías y la Junta de Semana Santa, se da una bolsa de caridad a la asociación Cajas Solidarias. Todos los años se ayuda a otras o bien a Caritas. Junto con otras cuatro cofradías, el año pasado se dio al instituto de salud, por la situación de pandemia para que se hicieran con equipos de proteccióm. Hacemos recogida de juguetes para la asociación San Vicente Paul, recogemos alimentos para el Banco de Alimentos, vamos al Comedor de los Pobres, asistimos a los pobres porque les viene bien a los jóvenes que vean la realidad que hay en las calles.

¿Cómo invita a vivir esta Semana Santa?

La situación está como está, está todo muy reducido. Realmente no es que no haya Semana Santa, lo que no hay son pasos en la calle. La Semana Santa se celebra. La única manera que nos queda es la del recogimiento, asistiendo a la eucaristía, a los santos oficios, misa crismal, al Domingo de Resurrección. Invito a todos nuestros hermanos a participar en todos los actos que organice el cabildo catedralicio por ser nuestra sede.