Desván de la memoria

          No puedes encerrar en una botella el viento del norte, ni guardar en la mochila aquello que más necesitas. Pero llevas contigo el desván de la memoria, donde archivas los criterios que definen tu personalidad. Los anhelos más intensos y los secretos más íntimos nunca se separan de ti. Cuentas, por tanto, con recursos suficientes  para andar  el camino.  

                       Manuel Lamas