Mundo rural

Coruña del Conde (Burgos)

La  Mesta  podría  también  haber  sido  el  final  de  un  largo  proceso  que  seguramente  se desarrolló en territorios menos amplios, y sólo alcanzó los grandes recorridos mesteños, por ejemplo, cuando hubo verdaderas motivaciones económicas (calidad de la lana y afán recaudatorio de la Corona) que justificasen la organización de complejas interacciones entre ganaderos y agricultores.

La protección de los itinerarios trashumantes, como se citó anteriormente, provino pues del “Honrado Concejo de la Mesta”, que se constituyó como una asamblea de ganaderos en la cual las decisiones se adoptaban por votación, si bien existía un órgano de gobierno encabezado por el “Alcalde Entregador Mayor”, designado por el propio monarca. La jerarquía organizativa contemplaba la figura de los “Alcaldes Entregadores” y los “Alcaldes de la Mesta”, o bien los “Alcaldes de Cuadrilla”. Administrativamente, estaban al servicio de este Organismo procuradores, contadores y receptores, además de la figura de los “Alcaldes de Alzada”, a los que llegaban las apelaciones de las sentencias de los Alcaldes 

Será en 1347 cuando Alfonso XI culmine el proceso de consolidación de la Mesta, poniendo bajo su protección a todos los ganaderos del reino, disponiendo que se formara una sola Cabaña, la Cabaña Real. Cobraba así carta de naturaleza el Concejo de la Mesta que, con esta sanción que promulgaba su ordenamiento jurídico y su normativa de funcionamiento, venía a disponer que “todos los rebaños de tal cabaña Real debían poder transitar dentro del reino salvos y seguros bajo su amparo, encomienda y defendimiento, paciendo libremente en los pastos del territorio que encontrasen a su paso, siempre que no ocasionaran daños en los sembrados, viñas, huertas, praderío de guadaña y dehesas boyales