Ciudad Rodrigo al día

Quejas por la larga espera sin sillas en la jornada de vacunación en el Centro de Salud de Robleda

Las vacunas tardaron más de lo previsto en llegar y los ancianos tuvieron que esperar como mínimo una hora

Después de las quejas por tener que trasladarse a Ciudad Rodrigo los mayores de toda la comarca para vacunarse contra el coronavirus, la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León ha empezado a acercar las vacunas a los pueblos, como ya hemos apuntado en las informaciones sobre las sesiones desarrolladas los dos últimos lunes en el Pabellón Eladio Jiménez de Ciudad Rodrigo. Sin embargo, esa vacunación por los pueblos también está generando algunas quejas, según ha explicado a Ciudad Rodrigo Al Día una vecina de Robleda, en cuyo Centro de Salud estaban citados en la mañana del martes para vacunarse un mínimo de medio centenar de ancianos de entre 80 y 90 años de edad.

Precisamente, debido a esas edades, buena parte de los mayores fueron llevados en coche hasta el Centro de Salud de Robleda (bastantes de ellos pidiendo favores para ello), lo que generó problemas por la anchura de la vía donde se encuentra. Según explica esta lectora, “la calle en la que está situado el Centro es estrecha y la mayoría queríamos llegar hasta la puerta para mayor comodidad de nuestros familiares”. En este sentido, esta lectora cree que podría emplearse para las vacunaciones el Pabellón del municipio, “con un acceso en coche más fácil al contar con una calle en mejores condiciones”.

Sin embargo, el problema principal fue el tiempo que tuvieron que estar esperando. Según señala esta lectora, la espera fue “como mínimo de una hora”, producto, según les explicaron, de que “las vacunas habían llegado más tarde de lo que las esperaban”. Eso provocó que se fueran congregando a las puertas del Centro de Salud personas citadas a diferentes horas, con la consiguiente aglomeración. Según apunta esta lectora, “el que se tenga que esperar no es problema, estamos acostumbrados a esperar, y se pueden dar complicaciones, pero eso no quita para que se tengan unas condiciones adecuadas”.


En este sentido, la queja se centra en que no había sillas preparadas para que se pudieran sentar los ancianos, ante lo cual “hubo personas que fueron a buscar sillas para que sus familiares pudieran tener unas condiciones dignas de espera”. Sin embargo, otras tuvieron que esperar como mucho apoyadas en la pared, siendo el único ‘consuelo’ que al menos hacía sol: “si las condiciones meteorológicas no acompañan ya sí que hubiera sido mayor el caos”.

Esta lectora apunta que el personal del Centro fue “muy amable y nos han tratado con todo el cariño que pueden dar a pesar de estar desbordados”, porque “el Centro de Salud cuenta con los medios que cuenta, no le podemos pedir mucho más”, siendo el tirón de orejas para administraciones superiores: “podían haber valorado el número de personas que iban a vacunar”, y “prever que si pasa algo y tienes que estar allí un tiempo indeterminado, puedas esperar con unas garantías mínimas de calidad y seguridad”.

En palabras de esta lectora, “se pidió que vacunarán a nuestros mayores en los centros de salud de nuestros pueblos, pero no a cualquier precio, sin unas medidas dignas dadas su edad”, esperando que la administración “tome medidas” para la siguiente vacunación que tenga lugar en la localidad (al menos se espera que los vacunados en la mañana del martes reciban de nuevo en Robleda la segunda dosis dentro de tres semanas).