En la siembra de patata Influye “más la rotación que el coronavirus”

Los agricultores de Cantalpino y Arabayona comenzaron a sembrar patata la semana pasada
Sembradora de patatas en la zona. | Jorge Holguera

El medio millar de hectáreas de patatas que cultivan los socios de la Cooperativa Aranpino es un termómetro esencial para acercarse a la realidad de un cultivo de regadío que es la clave de rentabilidad de muchas explotaciones. José Blazquez, gerente de Aranpino responde a algunas incógnitas sobre el inicio de la campaña de patata en la provincia de Salamanca.

¿Cómo van las siembras?

De momento, muy despacio, se ha sembrado algo pero muy poco. Algunas parcelas aún no se han podido arar. Además esta semana están dando temperaturas bajas y sembrar patatas con tiempo tan frío no es lo mejor.

¿Cuándo se ha comenzado a sembrar?

La semana pasada, sobre el 10 de marzo.

¿Qué patata siembran ahora?

Ahora se siembran variedades de ciclo temprano, con el fin de sacarlas antes, como la red scarlet para Portugal, carreras, ambras y cosas asi.

¿Está la gente animada?

En esta zona no hay otras alternativas de cultivos de regadío.  Al año siguiente hay que volver a sembrar. En nuestro caso repetiremos prácticamente lo mismo.

¿Influye el coronavirus?

Es más un tema de rotación de cultivos y no por coronavirus.  En las explotaciones pequeñas el agricultor vive de las patatas.

¿Se ve por la zona de Arabayona mucha agua, están las tierras muy encharcadas?

Es la zona de la carretera, eso los abuelos lo llamaban el pozuelo. Antiguamente siempre había agua, después se secó. En el momento en que ha vuelto el agua con el canal, el nivel acuífero ha subido. Están volviendo a aparecer los regaotos. A ello hay que añadir que este año ha llovido bastante.

¿De donde son los agricultores que forman parte de Aranpino?

El grueso se concentra en Cantalpino y Arabayona, tenemos la coopertiva de Tarazona de Guareña, agricultores de Pitiegua y El Pedroso de la Armuña.

¿Cómo afectó a la campaña pasada el coronavirus?

Al estar cerrada la hostelería, las ventas se han producido a un ritmo menor. En nuestro caso nos sacó adelante un poco Madrid, porque no han confinado y no han tenido casos sensibles. El mercado principal en esta zona es la hostelería y los peladeros, que están cerrados, de ahí que las ventas se han producido mucho más despacio.

¿Cómo se presenta la que viene?

Con incertidumbre, a ver cómo evoluciona el tema de la vacunación. Esperas que no se repitan los cierres y demás. Ahora estamos velando armas, esperando un poco para poder hacer que la siembra se generalice y ver como evoluciona el mercado.


¿Cuándo se producirá el grueso de las plantaciones de patata?

Más a continuación de Semana Santa. Este año la Pascua es un poco más pronto. Entre la última semana de marzo y la primera de abril se dará el pistoletazo de salida. Luego en abril también se verán agricultores sembrando patata. 

¿Cambiará el tipo de patata que se siembra?

Se están iniciando siembras y es complicado saberlo. Estos años se sembraba mucha agria. Es una patata de ciclo largo, una variedad que comercialmente tenía mucha demanda. Se extrae entre septiembre y octubre. La piden los peladeros, se utiliza para hacer patatas estilo artesano, las de churrería y se usaba mucho en hostelería. Los agricultores sembraban cada vez más. El año pasado es la que menos se ha demandado por eso quizá se produzca un retroceso. En los últimos años el mercado había dado un vuelco y la gente solo guardaba agria, y en marzo y abril si no había patata nueva, se vendía bien. Este año se han quedado muchas patatas agrias en los almacenes. Si aumentarán otras variedades.

El año pasado se hablaba en la zona de que no había patata para Portugal

Portugal es un mercado, por un lado de cercanía, que demanda muchas patatas de Castilla y León, sobre todo de Salamanca y León. En los últimos años la patata destinada al país vecino tenía un precio inferior. Los portugueses demandan una variedad diferente porque les gusta la piel roja y la carne amarilla. Aquí en el mercado nacional no sale la piel roja, con lo que el que siembra ya opta a sacar su producción para un mercado u otro. Las destinadas al mercado nacional han sido más caras que las que se vendían a Portugal, por ello las hectáreas eran pocas y la demanda era mayor que la oferta. En el mercado español se piden las patatas en sacos  y un almacenista las tiene que posicionar en el mercado. A Portugal cualquier agricultor se las puede vender sin pasar por almacenista en yumbos. Nosotros vamos a Portugal cada vez menos, porque necesitamos mantener estas instalaciones y las garantías sanitarias cuestan un dinero. El dinero que a un agricultor puede parecer suficiente a nosotros no nos cubre costes. El portugues es un mercado que va perdiendo peso. Ahora destinamos como un 20% para Portugal, antes hasta un 40%.

El portugues consume el doble de patatas que el español pero no tiene donde producirla,, salvo en zonas como el Alentejo y otras.

¿Venden patata de calidad?

Desde la cooperativa, toda nuestra producción la certificamos mediante la certificación GLOBALGAP, que es un protocolo a nivel mundial para frutas y hortalizas con el que llevamos el control de las prácticas de laboreo, abonado… Ofrecemos una garantía del producto que ofrecemos.