Órdago de Tudanca

La presentación esta semana de una moción de censura contra Mañueco por parte del PSOE en Castilla y León ha sorprendido a todo el arco parlamentario de la comunidad autónoma, que pensaba que cuando los socialistas hablaban de una hipotética moción de censura iban más de farol que en serio.

Sin embargo, una llamada de Pedro Sánchez a Tudanca ha acelerado el proceso, cogiendo a pie cambiado incluso al propio Luis Tudanca, que sería el candidato a presidir la Junta por el PSOE, y a quien la petición de registro inmediato emitida por su jefe en Madrid le ha cogido al parecer con el trabajo de negociación de los apoyos a medias.

Y es que, por el momento, el único partido que ha dicho que apoyará al PSOE en la moción de censura ha sido Podemos, que de boca de su portavoz en las Cortes autonómicas, Pablo Fernández, ya señaló que respaldaría a Tudanca sin necesidad de negociar ningún tipo de contrapartida.

No obstante, a los socialistas los números no le dan sólo con Podemos, y precisará del apoyo de varios procuradores de Ciudadanos (Cs), que podrían ser más o menos dependiendo de si consiguen el respaldo de los procuradores de Unión del Pueblo Leonés (UPL) y Por Ávila (XAV), que ya han avanzado que si el PSOE quiere su apoyo tendrá que ofrecer algo a cambio para sus territorios, aunque para ello primero deberá contactarles pues, según señaló el portavoz leonesista en Cortes, los socialistas aún ni les llamaron para negociar un hipotético apoyo.

De este modo, podría darse el caso de que Tudanca estuviese planteando un simple órdago para tomar protagonismo mediático, pues de no haberse trabajado los apoyos necesarios la moción de censura tendría pocos visos de prosperar. En este aspecto, a día de hoy los socialistas sólo contarían con el apoyo seguro de 37 procuradores (esto es, los 35 del PSOE y los 2 de Podemos), necesitando llegar a 41 para que prospere la moción de censura.

Por otro lado, lo ocurrido en Murcia este viernes, con el grupo parlamentario de Ciudadanos partiéndose en dos, de darse en las Cortes de Castilla y León beneficiaría a las pretensiones del PSOE, que con el apoyo de 4 de los 12 procuradores de Cs conseguiría la investidura de Tudanca, pudiendo bastarle con 2 o 3 de los naranjas, en función de si lograse recabar los apoyos de los parlamentarios de UPL y XAV.

En todo caso, la descomposición de Ciudadanos es el río revuelto en el que el PSOE ha decidido intentar pescar y obtener ganancias, pues según están los naranjas no resultaría extraño que se diese transfuguismo entre sus filas, y por ende, que uno o varios diputados autonómicos de Cs empiecen a hacer la guerra por su cuenta a cambio de sillones.

Asimismo, no hay que olvidar que en las Cortes de Castilla y León solo 1 de los 12 procuradores de Ciudadanos es consejero de la Junta, concretamente Francisco Igea, pues los otros 3 consejeros naranjas (Casado, Ortega y Amigo) no poseen escaño en las Cortes autonómicas, por lo que si de conseguir tránsfugas en las filas de Cs a cambio de cargos se trata, el PSOE podría lograr los apoyos que necesita ofreciendo a cambio a 4 procuradores de Ciudadanos las consejerías que actualmente copan Igea, Ortega, Amigo y Casado.

Y es que, vista la descomposición del partido naranja, y teniendo en cuenta que Tudanca solo necesita del apoyo de un tercio de sus procuradores (pudiendo bastarle incluso con menos), no parece descartable que la moción de censura que ha presentado pueda prosperar, aún y cuando la secretaria general autonómica de Cs y su portavoz en Cortes hayan comunicado que los naranjas votarán en contra de la moción, pero… ¿Queda autoridad en Ciudadanos para dar por seguro que se sigan las directrices de sus dirigentes? Visto lo ocurrido en Murcia, nada puede darse por sentado. En unas semanas saldremos de dudas y veremos si la Junta la sigue dirigiendo Mañueco o si hay cambio de cromos al frente de la misma.