Reponiendo alcorques.

Escribo esto mientras la prensa recoge el rechazo del equipo de gobierno municipal, Partido Popular y Ciudadanos, a la moción del Partido Socialista para elaborar un Mapa de “iluminación segura”. Elemento crítico en la percepción de seguridad por parte de nuestras convecinas al utilizar el espacio público urbano. Ya volveré sobre ello, pero la sensibilidad hacia los problemas de la mitad de la población de los gobernantes salmantinos no es su fuerte.

Uno de los muchos “huecos” en las hileras de árboles en aceras con amplitud, nunca repuestos. Gran Vía. 

También estamos en plena Revuelta Escolar en varias ciudades españolas. Con el lema ¡por unos entornos escolares seguros y pacificados!, reclaman una mayor pacificación y seguridad de los entornos escolares, menos contaminación y menos ruido. O sea, menos coches. Quizás por esto, y como no tiene que ver con poner lazos en los colegios concertados para acabar con la enseñanza pública, no hay versión salmantina del motín.

Si se mira al suelo con atención, cerca de la pared del fondo se verán dos alcorques vacíos. Uno prolongando la fuente, a su derecha queda un monolito, y el otro a la izquierda cerca de la esquina del banco.

Pero el tema hoy es el descubrimiento desde el Ayuntamiento, por fin, de la existencia de alcorques vacíos de árboles en nuestras calles. Y con disposición a ponerle remedio. Auguro una ardua tarea, son muchos e incluso algunos han sido pavimentados en estas décadas de abandono. La buena nueva la he podido observar en la Plaza de la Valmuza en El Zurguén. Quizás para demostrar de paso que los barrios también existen, y me parece estupendo. En esto confiemos también se acuerden del centro.

Aunque cambia la perspectiva, la pared del fondo de la anterior foto queda a la izquierda, no es difícil ver los dos alcorques con el árbol repuesto. Uno es el que queda antes del monolito, y el otro es el segundo contando desde la derecha de la foto.

Ya hemos comentado alguna vez la presencia de numerosos alcorques vacíos donde no ha sido repuesto el árbol tras su desaparición. Y colectivos ciudadanos insisten periódicamente en ello. Pero se ha llamado la atención también sobre la existencia de muchos espacios públicos vacíos, desde hace tiempo, capaces de contener árboles. Por no hablar de plazas desarboladas o con algún raquítico representante del mundo vegetal (otras veces son grandes y solitarios ejemplares perdidos en el espacio desnudo). Lo de poner bancos, fuentes u otro mobiliario urbano útil quizás sea pedir demasiado.

Tramo de la Carretera de Fuentesaúco de amplia acera concebida como “solárium”.

Con la construcción de carriles bici también podemos atestiguar la incapacidad municipal para entender su planteamiento como alternativa a modos de viaje urbano motorizados. Ya lo hemos visto en días pasados. Dicho de otro modo, ganar espacio para la bici a costa del coche. Pretender entonces la ocupación de espacio de calzada por ensanches de acera es prácticamente una quimera. Hay testimonios en los últimos años, al margen de las peatonalizaciones. Pero siempre hay esperanza, y el Ayuntamiento se anima a apuntar a ello junto a la Plaza de Toros.

La Plaza del Liceo puede contener perfectamente algunos ejemplares arbóreos para darle cuando menos algo de color.

Esto ocurre con motivo de la construcción de un carril bici para conectar el de la Avenida de la Merced con el de Alfonso de Castro a lo largo de la Avenida de Alfonso VI. Aprovechan para remodelar una pequeña zona en la Avenida de San Agustín desde esa calle hasta los jardines de Torres Villarroel, y ocupan espacio para aparcamiento y ¡hasta un inútil carril de circulación!. Que el carril bici discurriera aprovechado un carril de circulación ya sería demasiado. De todas formas, mi enhorabuena a nuestros munícipes gobernantes, confiando que este pequeño paso para ellos se convierta en un gran salto para la ciudad.

Captura de imagen de un mapa del proyecto de “Carril bici de conexión entre Avenida de la Merced y calle Alfonso de Castro y acondicionamiento de zonas contiguas”. Se observa a la derecha como ocupan espacio de la calzada para ampliar aceras. Pondrán vegetación, pero los árboles quizás sean versiones reducidas.