ELA una enfermedad "rara", también en el fútbol

           Hace ya unos años escribí en uno de mis libros a este respecto, porque se habían dado bastantes casos en el fútbol italiano, llegándose a especular sobre algunas razones que nunca fueron contrastadas: Exceso de consumo de antiinflamatorios consecuencia de una vida deportiva con numerosas lesiones, incluso que podría estar influyendo algún tipo de producto que se le echaba a la hierba de los campos de juego, etcétera. Es una enfermedad neurodegenerativa descrita por el neurólogo francés Jean Martin Charcot (1825-1893), hace más de 140 años, en 1869. Una enfermedad “rara” con una prevalencia de 3-4 casos por cada 100.000 habitantes y existen más de 3.000 pacientes registrados en España. Todos recordamos al científico Stephen Hawking que la padeció. Las causas de la ELA siguen siendo desconocidas además de difícil diagnóstico.   

Días atrás falleció el periodista Carlos Alberto Gómez Matallanas a causa de la Esclerosis Lateral Amiotrófica, siete años llevaba luchando después de una carrera modesta de futbolista en equipos como Alcobendas, Santa Ana, Parque Europa, Puerta Bonita, Rayo Majadahonda, Pozuelo o Moscardó. Su sueño de ser futbolista acabó en Cádiz, ciudad en la que ahora residía, allí vistió la camiseta del Rácing Portuense y la UD. Roteña. Después que colgó las botas continuó muy ligado al mundo del fútbol, ejerciendo de asesor y analista. Escribió dos libros “Mi batalla contra el ELA” y “La vida es un juego. Estrategia para Mario y Blanca”.

            De este segundo libro quiero compartir con Vds., algunas reflexiones. En el “Preámbulo” escribe: “Aquí donde me veis, este cuerpo ahora desvencijado jugó al fútbol. Tanto como para amarlo con la pasión justa, sin locura, pero amarlo de veras. Yo seguí el camino de muchos niños y adolescentes: me federé en un equipo de fútbol”. (…) “Pues así soy yo, aún ahora: un hombre de fútbol por encima de todo. Lo sigo siendo a pesar de que me sorprendió una atroz tormenta en alta mar cuando había encontrado mi rumbo…” (…) “No me engaño: el marcador es abrumadoramente adverso. La ciencia no sabe prácticamente nada de ella; solamente asegura que le puede pasar a cualquier adulto en cualquier momento. En España se diagnostican tres nuevos casos al día. Sigue sin haber un tratamiento que frene la muerte progresiva de las neuronas que mueven los músculos. Ni, por supuesto, una cura…” 

            Resulta que el prólogo del libro reseñado lo escribió el ex futbolista UNZUÉ, que fue segundo entrenador no hace tanto en el Barcelona quien nos introduce en la problemática de esta enfermedad maldita que él mismo padece según hizo público tan solo hace un mes. Mientras tanto, Matallanas confesó: “Y el único camino para algún día conseguirla y que nadie tenga que pasar jamás por el horror que los míos y yo estamos afrontando es la investigación”. (…) “No pretendo daros la chapa, solamente espero que, en algún momento de vuestro recorrido vital, algo de lo que aquí diré os sirva para ser mejores personas y más libres. Con eso, el titánico esfuerzo que afronto para escribir letra a letra con las pupilas ya habrá valido la pena. Tras el calentamiento, empieza el partido”.

            Ahora que en el fútbol de la “Covid19” echamos tanto en falta a los aficionados, requeriría de los mismos se identificaran con la necesaria investigación médica, tanto con las enfermedades comunes como con las “raras”, nuestras aportaciones sentimentales y económicas son absolutamente necesarias para acelerar las soluciones posibles. Contribuiríamos a una de las labores humanas que más nos deben hermanar: La salud.