Hora de empezar a pensar en el futuro en el Salamanca UDS

Tras el descenso a Segunda RFEF, el club debe ponerse manos a la obra para que no le pille el toro en la próxima temporada 
Escobar, en la banda del Helmántico

Hora de empezar a pensar en el futuro en el Salamanca UDS. Tras el descenso a Segunda RFEF, el club debe ponerse manos a la obra para que no le pille el toro en la próxima temporada, ya sea en la citada categoría o en la Tercera. Sé que puede parecer que es demasiado pronto, pero los siguientes cursos se empiezan a llevar a cabo en esta época del año para que no pase lo que le ha pasado a los del Helmántico. 

Si Manuel Lovato, que cuento con que seguirá como presidente de la entidad charra y propietario del estadio en la 2021/2022, desea que el Salamanca UDS vuelva a estar en algún momento en la tercera división del fútbol español, lo tiene muy fácil para montar un proyecto serio y con el mínimo margen de error posible. Con un Lolo Escobar que ha conseguido dar vida a un muerto y se ha ganado el respeto de todo el mundo en poco más de dos meses, la idea del club debe de ser la de renovarle antes de que su talento se vaya a otro sitio.

Con la figura del técnico extremeño, un tipo querido por la afición, que es algo complicado de ver en la carretera de Zamora, al mando, habría una persona que conoce el balompié nacional a la perfección, un hecho que se ha echado en falta durante mucho tiempo en el seno de un club con mucho que mejorar. Y urge un buen director deportivo también. A partir de ahí, el Salamanca UDS tiene que dar cariño a futbolistas como Amaro e incluso mirar al filial y no deshacerse de gente como Sepúlveda, Amis o Motos. 

Va a ser una campaña -la siguiente- compleja y hay que ponerse el mono de trabajo desde ya, aunque sea en la sombra. Lo que no se puede tolerar es que las cabezas se pongan a maquinar en pleno julio, ya que ahí no quedará ni el apuntador si las cosas no se hacen con tiempo y cariño. Ya lo dijo Robles, el Salamanca UDS necesita gente que lo quiera… y el año que viene más que nunca. Al lío desde ya...