Cartas de los lectores

La cifra de mujeres afectadas por la violencia machista en todas sus formas es incalculable

Desde Amnistía Internacional queremos recordar que la violencia machista sigue siendo una de las violaciones de Derechos Humanos más grave para la gran mayoría de mujeres de nuestro país y del mundo. 2020 finalizó con un total de 45 víctimas mortales por violencia machista, según la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. De modo que si el 2020 fue un año nefasto, en estos dos primeros meses del 2021 ya tenemos que lamentar tres víctimas mortales de la violencia de género, de las cuáles dos han sido asesinadas en febrero. Por eso, hoy, como cada jueves de final de mes queremos denunciar y dar voz a las victimas silenciadas.

Este pasado año además, a consecuencia de la crisis de la covid-19 y del confinamiento, han aumentado las llamadas al 016,  el número de atención a víctimas de violencia de género, el cual ha recibido en el año 2020 un total de más de 70.000 llamadas, lo que supone un 20,2% más con respecto al mismo periodo del año 2019, llegando incluso solo en el mes de abril a 8.632 llamadas. Teniendo en cuenta además, que las restricciones de movilidad y los confinamientos han llevado a estas mujeres a quedar aisladas en una situación de convivencia con el agresor que puede llegar a aumentar el control sobre la víctima y la violencia psicológica ejercida sobre ella,  situación que a su vez agrava las desigualdades de género y los niveles de discriminación si no se tiene una atención específica por parte de los gobiernos.

Desde Amnistía Internacional trabajamos contra los obstáculos a los que se deben enfrentar las víctimas de violencia sexual a la hora de obtener justicia y reparación después del momento tan traumático de sufrir acoso, abuso o una agresión. Desde la comisaría, hasta el juzgado, pasando por el hospital e incluso por el escrutinio público de su vida personal. Queremos que no se criminalice a las víctimas y que no se obstaculice con pegas burocráticas el proceso de denuncia, lo cual podemos concluir que en ocasiones se produce observando que la cifra de denuncias este pasado año ha sido de más de 113.000, de las cuales se extrae un porcentaje de fracaso institucional representado por un 14,3% de víctimas mortales que había confiado su seguridad a las autoridades.

Hoy también queremos ser la voz de las 1081 mujeres asesinadas por violencia de género desde 2003, año en que empezaron a contabilizarse como tales; cifras a las que se deben sumar las niñas y niños asesinados, el sufrimiento de huérfanos y el asesinato de otras mujeres que, pese a lo que establece el Convenio de Estambul, firmado por España, todavía no se contabilizan en las cifras oficiales. Pues la Ley Integral contra la Violencia de Género solo contabiliza aquellas víctimas cuyos asesinos son sus parejas o exparejas.  Pues hay que saber que si se contaran todas las víctimas reales la cifra se incrementaría, según algunas investigaciones, en más del 40%; por ello también el informe de evaluación del Consejo Europeo en la aplicación de dicho convenio concluye que se deben tomar más acciones contra la violencia machista en otros ámbitos.

La cifra de mujeres afectadas por la violencia machista en todas sus formas es incalculable, fracaso social al que se debe añadir, el hecho de que cada vez más los verdugos son menores de edad o que los ataques en grupo se han multiplicado de manera considerable. Por eso es fundamental la denuncia y el apoyo directo, sin trabas ni excusas, a las mujeres que viven en la angustiosa situación de verse amenazadas y maltratadas por los hombres que las rodean en su vida. Pero no basta con que las víctimas sean capaces de dar el paso de buscar ayuda y denunciar; es necesario que sientan el apoyo real y efectivo de la sociedad, de los gobiernos, de las instituciones. Por eso animamos a mujeres y hombres a que también sumen sus fuerzas a las nuestras para exigir que el Estado nos respete y nos proteja, tomando medidas que no solo condenen la violencia sexual sino que además hagan desaparecer todos los obstáculos sociales, económicos, legales e institucionales.

Esperamos no tener que lamentar más asesinatos machistas. Muchas gracias.