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Domingo, 7 de marzo de 2021

Conocer el secreto de una buena convivencia en pareja

Los hábitos saludables, la empatía y estar atentos a ciertas señales y detalles, pueden ser parte de la fórmula para ser felices viviendo con una pareja. Algunas recomendaciones y consejos para disfrutar bajo el mismo techo sin morir en el intento

Las relaciones de pareja son maravillosamente complejas: existen muchos factores que las benefician, pero también cometemos algunos errores que pueden comprometer no solo la convivencia sino el vínculo afectivo que las origina.

Desde el momento que se suma un cepillo de dientes en el cuarto de baño, comenzamos a generar expectativas y miedos sobre la vida en pareja. Y es que, aunque no todas las convivencias y rupturas llegan a las estadísticas oficiales, según el INE, en el 2019 se produjeron 91.645 divorcios, 3.599 separaciones y 75 nulidades.

¿Cómo mejorar la convivencia? Aunque no existe una fórmula mágica, hay ciertos aspectos que sin duda contribuyen a generar mayor felicidad y bienestar a una pareja. Vamos a conocer algunos de ellos.

Entender al otro y ponernos en sus zapatos

Todos somos diferentes, no percibimos las cosas de la misma forma ni las comunicamos de la misma manera.

Desde el mismo momento de la atracción inicial, tenemos diferentes reacciones. “Un hombre es perfectamente capaz de decidir, en cuestión de segundos y sin mediar palabra, si una mujer le gusta, si tendría sexo con ella e incluso de enamorarse. Para que esto ocurra en una mujer, tienen que darse una serie de circunstancias. No es algo que ocurra así, sin más”, opinan los expertos en relaciones de Entenderalasmujeres.com.

Las mujeres suelen buscar la seguridad y el sustento de su descendencia, “por lo que un buen sistema inmunológico (lo detectan instintivamente) y una situación económica acomodada te ayudarán, pero no son ni mucho menos los factores más decisivos”, agregan.

En el día a día de la convivencia, también somos muy distintos: los hábitos de orden y limpieza, las rutinas, las necesidades de descanso de ambos miembros de una pareja, no siempre están en la misma línea.

Pero ante todas estas diferencias, hay una solución que siempre funciona y es la empatía: ponernos en los zapatos del otro, entender sus necesidades y, aunque no estemos de acuerdo, saber respetarlas.

¿Es mejor competir o saber reconocer los errores?

Superar desafíos personales, progresar y madurar, son cuestiones que se miden con uno mismo y nunca en comparación con la pareja. Muchas personas lo sacrifican todo por tener la última palabra o llevar la razón, cuando en realidad hay algo más importante en juego y es la salud de la pareja con la que convivimos.

Cuando aparecen conflictos por quién hace mejor las cosas o ha avanzado más en algún aspecto de su vida, lo mejor es saber reconocer los errores y pedir perdón.

“La mayoría de los hombres nos sentimos como unos auténticos fracasados cada vez que cometemos algún error, y rara vez solemos pedir perdón por ello. Lo mismo ocurre cuando se trata de pedir ayuda. Nuestro orgullo queda por los suelos, y eso es algo difícil de soportar”, explican en Entenderalasmujeres.com.


Pero del otro lado, está una persona que está esperando una comunicación y, seguramente, escuchar un pedido de disculpas puede reciclar las emociones.

“Mientras tú compites, la mayoría de las veces contigo mismo, otros se decantan por la colaboración. Por eso, cuando una mujer tiene un problema con alguien, insiste en hablar de ello. Tú, en cambio, preferirías dar un puñetazo en la mesa y estar solo”, opinan estos especialistas.

Reconocer un error, nunca es signo de debilidad. Por el contrario, muestra la grandeza de una persona y su genuino deseo de mejorar y aportar en una relación de pareja.

La gran importancia de los pequeños detalles

La rutina es uno de los grandes enemigos de la convivencia. Para evitar caer en ella, una técnica infalible es sorprender al otro en el día a día y, más aún en fechas especiales como aniversarios, San Valentín, etc.

“Los detalles espontáneos, esos que se dan cuando no tocan, cuando no se esperan, tienen un efecto mucho más potente que los marcados en el calendario”, explican en Entenderalasmujeres.com. “No hace falta que te gastes una fortuna. Una carta, un ramo de flores recogidas por ti, llevarle el desayuno a la cama, prepararle su plato favorito, un mensaje en la nevera por la mañana… es todo lo que necesitas. No confundas valor y precio”, agregan.

Con el paso del tiempo solemos olvidarnos de la importancia de esos pequeños detalles que nos conquistaron en un principio, de esos gestos que nos animaron a la convivencia. Nunca es tarde para recordarlos y traerlos al día a día de nuestra relación.

Respetar los espacios de cada uno es el primero de los hábitos saludables

Querer controlar al otro o invadir su intimidad y sus relaciones sociales, es uno de los principales motivos de discusión y se incrementan con la convivencia. “Eres su pareja, no su dueño. Debéis tener vuestro espacio para dedicaros a hacer lo que queráis por vuestra cuenta, sin pareja. Deja que salga con sus amigos y que haga sus planes, sin llamar a cada rato para ver qué hace y con quién está. Esto solo te traerá frustración y problemas”, recomiendan los especialistas en relaciones de pareja.

Los días juntos deben ser una combinación de espacios en solitario y espacios compartidos: respetar unos implica disfrutar los otros. Cuando una pareja se encierra en sí misma, solo termina aburriéndose y cansándose mutuamente, especialmente si están bajo el mismo techo.

Cada pareja es un mundo, pero practicar la empatía, reconocer los errores, evitar la rutina y respetar los espacios del otro, pueden sentar las bases de una feliz y larga convivencia.