El planeta Marte

Ya tenemos un robot en el planeta Marte. El robot casi una clonación del hombre, que amenaza suplántalo. Parece que pretenden que nos lo haga todo para que nosotros, los seres humanos nos dediquemos a la buena vida. Cuidado, no se nos suba a las barbas y no podamos con él. Un desliz y nos puede explotar la tierra entre las manos.

Pero este mirador provinciano que no deja de mirar lo que pasa por ahí, ve mira y se pregunta, filosofa desde un rincón de su provincia ¿qué andarán buscando los hombres por ahí fuera?  ¿no le basta con este mundo? Y no creo que sea por escapar de la pandemia, porque esto ya viene de lejos. Creo que hay quien ya tiene pagado un alquiler para irse a vivir a otro planeta o lucero de esos que brillan en las noches estrelladas.

La verdad es que el ser humano nunca ha estado satisfecho con lo tiene y no ha dejado de buscar Y por eso me pregunto qué busca, por qué hace estos viajes, aunque sea por medio de un robot. Y me digo, será porque no le gusta estar solo, y aquí se siente solo y está buscando alguien en algún planeta que le haga compañía porque le da in poco de miedo vivir aquí. O quizá anden todos a porfía buscando alguna mina de oro, o de algún otro oro que haya por ahí; a ver quién tiene más oro y más petróleo.

Pero también se me ocurre que puede ser que alguien de tantos como andan buscando y preguntando, cuando oyen eso de que el cielo ya está aquí o que vamos a  asaltar el cielo, recuerda lo que un filósofo romano llamado Marco Tulio y de apodo Cicerón, porque él mismo tenía un garbanzo en la nariz (que esi significa cicer), o alguno de su familia, o porque su familia se dedicada a cultivar garbanzos ¿quién sabe?, digo que alguien puede recordar lo  a este romano se le ocurrió y nos contó al final de su libro Sobre la República  en un sueño donde Escipión Africano el viejo le cuenta a su nieto Africano junior. Lo que le cuenta es que los “los buenos”, que para él son los “nobles”, que hacen el bien a la República romana, después de morir van al cielo, que es ese mismo firmamento lleno de estrellas que vemos desde la tierra. Y el abuelo se lo describe al  nieto como un lugar maravilloso, donde el sol brilla como la primera divinidad y todos los demás astros, incluido Marte, giran en su entorno con una armonía celestial que produce una música sublime, que colma todas las aspiraciones a la felicidad de los hombres. Y como los romanos eran muy suyos y pensaban que el mundo terminaba donde ellos habían llegado en sus conquistas podemos ampliar ese territorio a todo el mundo, y pensar que los “buenos” son todos los que hacen el bien en el mundo. En el fondo es lo que nos dicen nos solo Cicerón sino también otros pensadores antiguos sobre la trascendencia de la vida y del hombre, porque tenían una visión del mundo que iba mucho más allá de la mirada rastrera de mucho sabios y no sabios modernos.