El "rey de la zanahoria"

 

El “rey de la zanahoria” fue un macoterano, del barrio de Santa Ana. Se llamaba Cayetano García Madrigal, de la familia de los Jarines. En Macotera, el apodo es mucho más identificativo, que el nombre propio. No llegué a conocer a Cayetano, pero sí fui amigo de sus hermanos, Cándido y Manuel.

Me escribió su nieta Linda y me contó lo que sigue:

 

“Cayetano salió de Macotera con destino a las islas hawaianas en 1912, cuando terminaba de cumplir los veinte años; era un joven aventurero, que parte de su pueblo en busca de una vida más próspera y feliz. En Haway, trabajó cortando caña de azúcar y segando hierba para alimentar a los caballos, en Armys'work. Este tipo de trabajo no agradaba mucho a Cayetano y, un día, decide mudarse a California, un lugar del que él había oído hablar cuando estaba en el pueblo.

Al llegar a San Leandro, obtuvo dos puestos de trabajo: uno, en una fábrica de conservas; el otro, recogiendo pepinos. Le gustaba el trabajo del campo, pues es el que él había realizado en su juventud en Macotera; pasó en él seis años y, después, se empleó en la construcción de carreteras y ferrocarril en "Southern Pacific", en Watsonville.

En 1918 nuestro abuelo se casó con Eulalia Montosa Romera, quien emigró de Argón, (Granada, España), con su familia en 1907. Nuestros abuelos ahorraron suficiente dinero para comprar diez acres de tierra en Sunnyvale, donde construyeron su casa; Cayetano siguió desempeñando distintos trabajos para poder financiar los gastos de la casa y ahorrar algunos dólares con vistas a montar un negocio, que le diese mayor prosperidad Al cabo del tiempo, adquirieron otros diez acres de tierra, donde instaló su propia explotación y, además, continuaba realizando tareas extras (recolección de peras), para poder amortizar la deuda de la compra de su nueva finca.

En 1914, su hermano Miguel abandonó España y se sumó a Cayetano en Ojai, (California). Se instaló en su casa y los dos trabajaron juntos durante mucho tiempo en su hacienda y en otros trabajos que demandaban mano de obra; en 1926, los dos hermanos contrajeron la neumonía; mi abuela tenía que cuidar de los dos y le resultaba difícil; además, mi tío Miguel empeoró y la situación se complicaba cada día más; entonces, Filomena (también nacida en Macotera) se ofreció a echarles una mano y se llevó a Miguel a su casa. Miguel falleció en Mountain View, en 1926.

En 1940, Cayetano y Eulalia poseían ya una granja de veinticinco hectáreas, que dedicaron al cultivo de la zanahoria, y donde separaron un trozo de terreno, que dedicaron a huerto. Debido a sus grandes cosechas de zanahorias, se vio obligado a hacerse con una empresa de camiones para distribuir las mercancías por todo el Condado de Santa Clara. Se convirtió en el pionero de Sunnyvale. Se le conocía como el "rey Zanahoria". Vendió zanahorias al Farmers Market y como

pienso para caballos de carreras; pero al famoso Cayetano le gustaba mucho experimentar, e injertaba perales de distintas variedades para obtener frutos más saludables y gustosos, se le daba bien y, además, le reportó buenos ingresos. Cayetano y Eulalia tuvieron siete hijos: Manuel, María, Carmen, Cayetano Jr, José, Antonio y Ramón (Ray). Eulalia falleció en 1973, y Cayetano nos dejó en 1983, a los 91 años.

Eulalia y Cayetano se labraron una vida digna, dedicados, plenamente, a la agricultura; Cayetano era una persona muy conocida y estimada por todo mundo; fue un verdadero pionero en todo lo que iniciaba; eso sí, trabajó duro y supo, con su esfuerzo, sacar a la familia adelante, e introducir sus raíces profundas en su nueva patria”.

Linda