TRABAJAR ES UN DEBER, PERO PARA ALGUNOS NI SIQUIERA ES UN DERECHO

En esta vida todos nacemos con deberes, pero también con derechos, aquellos que se nos otorgan con el milagro de la vida. Nuestras sociedades han evolucionado, luchado y peleado para apostar por la igualdad de condiciones de todos los ciudadanos en muchos ámbitos de la vida cotidiana, también a la hora de optar a un trabajo digno.

Empleamos gran parte de nuestra vida, sabiendo que el tiempo es lo único que no vuelve, a formarnos para convertirnos en lo que siempre hemos querido ser. Confucio nos dejó esta cita “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida”, pero déjame decirte, que la realidad es otra y que hay personas y colectivos que no solo no pueden elegir, sino que no pueden ni siquiera optar a ello. Cómo en todos los ámbitos de la vida esta realidad está muy influenciada por esos prejuicios que asolan las sociedades modernas y las personas en riesgo de exclusión son una vez más, los grandes olvidados y marginados.

El trabajo no es simplemente una ocupación, es mucho más. Nos hace sentirnos útiles y realizados. Nos otorga confianza y nos regala momentos inolvidables. Nos hace crecer y aprender de nuestro entorno. Nos hace fuertes y afianza nuestra autoestima y el valor que tenemos de nosotros mismos. Dime si no vale la pena que Cáritas luche y grite por los derechos de los que no pueden hacerlo.

Las oficinas de información laboral son un recurso del área de Animación Comunitaria que está al servicio de las personas en situación o en riesgo de exclusión, por lo que acogen abiertamente a todos aquellos que se encuentren en situación de desempleo o quieran mejorar su situación laboral. Además, se caracterizan por su cercanía y por el trato individual y personalizado a cada una de las personas. Solo durante el 2020 se consiguió atender a más de 800 personas, y la mayor parte eran jóvenes con los que se realizaban talleres prelaborales de almacén o sesiones grupales sobre Técnicas de Búsqueda Activa de Empleo y mejora de la empleabilidad.

Cada una de estas oficinas desarrolla diferentes acciones en determinadas zonas, aunque todas ellas están coordinadas para crear espacios de formación, relación e información común. En este momento, dichas oficinas están distribuidas tanto en la ciudad como en la zona rural: San Mateo y San Isidro, Santa Teresa y María Mediadora, el Centro de San José y en Guijuelo. Además, todas ellas tienen los objetivos de acompañar a las personas en su búsqueda de empleo para facilitar su acceso al mundo laboral, promover el protagonismo y la participación de las personas, informar sobre recursos formativos, informativos y ocupacionales que apoyen la búsqueda de empleo, realizar tareas de intermediación directa entre las ofertas de trabajo y las personas demandantes en búsqueda activa de empleo… Y todo ello puede conseguirse gracias a las tareas que desempeñan: acogida integral, desarrollo de itinerarios personalizados de inserción con los participantes, sesiones individuales y grupales para el desarrollo de habilidades, técnicas de búsqueda activa de empleo y mejora de utilización de las TIC…

Jesús nos decía “Cuando hagáis cualquier trabajo, hacedlo de todo corazón, como si estuvierais trabajando para el Señor y no para los seres humanos”, dime si no hay labor más bonita que trabajar en su nombre ayudando a los que más lo necesitan. En Cáritas será nuestra labor hoy y siempre. Apostemos por todos, para todos, un futuro mejor es posible.

María Regadera Martín y Estela Martín Sierra