Las Arribes al día

Trabanca, los caminos del agua

Recorrido por la Cascada de los Churriones, el Horno de Charangil y el regato de Las Lastronas

Como en la gran mayoría de los municipios integrados en el Parque Natural Arribes del Duero, las lluvias de finales del invierno y la primavera convierten a sus bellos paisajes en un auténtico espectáculo. Regatos, arroyos y ríos cobran todo su esplendor formando cachones, colas de caballo y cascadas,  saltos de agua que surgen entre lastras y fayones graníticos y que hacen únicas a las Arribes.

En esta ocasión recorremos los caminos del agua de la localidad de Trabanca, municipio que tiene como principal paisaje arribeño al río Tormes aguas abajo de la presa de Almendra, entre este término municipal y el de Villarino de los Aires, donde el Tormes corre encajonado sus últimos 17 kilómetros hasta su desembocadura en el Duero, en el paraje villarinense de Ambasaguas.

Pero antes de su final, Trabanca disfruta de su discurrir a su paso por su término municipal, tramo en el que cabe destacar el puente de San Lorenzo y que comunica a este municipio salmantino con el zamorano de Fermoselle.

Además, en este tramo del Tormes deja sus aguas el regato de Valduercos, que da origen estos días de lluvias de febrero a la Cascada de los Churriones, lugar al que se accede en el camino que sale a la derecha de la carretera, dirección Fermoselle, 100 metros más abajo de la cabaña de Los Parrales, construcción tradicional y que se observa desde la misma SA-316. La Cascada de los Churriones está formada por una doble caída de agua que suma una altura cercana a los 30 metros.

Otro de los paisajes del agua que ofrece Trabanca es el Horno de Charangil, punto del regato del Olla en el que, antes de llegar al Tormes, su agua desaparece por una oquedad del terreno entre peñascos y aparece metros más abajo para entregarse finalmente al Tormes en este bello y desconocido tramo de las Arribes salmantinas.

También es de interés en época de abundancia de lluvias el regato de Las Lastronas. Este arroyo, que llegó a desbordarse estos días de febrero por las cuantiosas precipitaciones registradas, discurre por las inmediaciones del casco urbano de Trabanca y se adentra más adelante en Villarino para engordar su rivera y formar el bello y desconocido paraje del Desgalgadero.

En esta ocasión, el regato de Las Lastronas salía de su cauce en el paraje de Fuenteprao, al que se accede por el camino situado junto al Parque Temático de Construcciones Tradicionales. A lo largo de su curso se pueden observar varias puentes de piedra, pasos construidos con grandes lanchas de granito y que han permitido durante siglos la actividad en el campo en momentos de fuertes lluvias.   

Y tras este recorrido por algunos de los caminos del agua de Trabanca, y con los tiempos que nos ha tocado vivir, no está demás recomendar, para los momentos de ocio, el disfrute -más que nunca– del aire libre y de la naturaleza, para lo que Trabanca y sus paisajes del agua se convierten en una excelente opción.

Imágenes cedidas por Eliseo Sardón