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Domingo, 7 de marzo de 2021

Democracia pura

“La democracia necesita una virtud: La confianza. Sin su construción, no puede haber una auténtica democracia” (Victoria Camps)

  El sufragio universal y la voluntad general, son dos conceptos claves para entender la democracia representativa. El sufragio o elección mediante votación no siempre ha sido universal, es decir, aplicado por igual a hombres y mujeres mayores de edad. Con anterioridad existió un sufragio censitario (solo los ciudadanos varones que estaban registrados en un censo podían participar en unas elecciones).

Por otra parte, durante mucho tiempo  se empleó la denominación sufragio universal de manera imprecisa, ya que solo podían votar los hombres, y las mujeres estaban excluidas. En cualquier democracia representativa los miembros de un parlamento que representan al conjunto de un pueblo son elegidos por la voluntad general de los ciudadanos. Sin embargo, la voluntad del pueblo tiene preferencias políticas distintas y esta circunstancia obliga a que los representantes puedan gobernar solamente si consiguen una mayoría de votos.

En consecuencia, si una formación política no obtiene el respaldo mayoritario, se crea la necesidad de algún tipo de pacto o coalición parlamentaria para alcanzar una mayoría cualificada para gobernar. Otra cosa es que nos guste – mucho, poco o nada-

La idea de voluntad general se desarrolló en la obra de Rousseau "El Contrato Social", uno de los textos clásicos que sirvieron para articular las ideas democráticas. Desde entonces, se entiende que la democracia es la forma de organización política en la que el pueblo expresa su voluntad a través de las urnas.

Otras denominaciones asociadas a la idea de democracia: Se habla de democracia directa cuando unos ciudadanos se reúnen en asambleas para tomar decisiones sobre distintos asuntos de interés general. El sistema asambleario más conocido es el que se practica en los cantones suizos.

Después de la ll Guerra Mundial los países del este de Europa tutelados por la Unión Soviética crearon el sistema de democracia popular. En este modelo había un partido único (el partido comunista) que periódicamente organizaba procesos electorales para que el pueblo expresara su aprobación o desaprobación sobre los asuntos políticos. Cuando los ciudadanos pueden proponer iniciativas políticas de manera directa y sin intermediarios se habla de democracia participativa. En la mayoría de constituciones se contemplan mecanismos para que los ciudadanos puedan emprender iniciativas (por ejemplo, una propuesta legislativa a partir de un número determinado de firmas de apoyo de los ciudadanos).

Esto que parecía estar más que sabido- o eso creo yo-, oímos, que el vicepresidente del Gobierno Sr Iglesias anda metido en disputas, controversias y declaraciones, sobre el bajo nivel de nuestra democracia española. Y, ahora no paran de salirle enfrentamientos, al manifestarse por poner el ejemplo de los independentistas catalanes, para dilucidar esos sufragios de los que hablo al principio. “Hombre inteligente,  bien documentado y preparación universitaria, elevado a la vicepresidencia, pienso que sobresale más por su incontinencia verbal y agitador de medios, que como político sagaz, ilustrado y consecuente con el puesto que ocupa de primera responsabilidad de gobierno”.

Y esta ocupación se le olvida por momentos y entra al trapo de declaraciones, por las que luego le van a sacar los colores y poner en tela de juicio, cuando se aleja de aquello que nos debería ilustrar para ser mejores, demócratas y ciudadanos. ¿Que la democracia debe mejorar? No hay la menor duda…

Es evidente que un insigne tribuno de relieve político debe refrendar la forma de gobierno en la que se sustenta el poder otorgado por la voluntad del pueblo. Y debe ser en estos momentos de grandes problemas, de roces, de intransigencias, de insultos, de cansancio y de hastió etcétera, saber leer lo que está pasando y soportando la ciudadanía a prueba de penurias, desasosiego, desconfianza, que debe resistir cada día.

Es, en estos delirantes momentos que formaran parte de la historia. ¡Cuando debe ser más ejemplar, más didáctico, más consecuente, más cercano, más humano, y dejar a un lado las provocaciones, las arrogancias, la agresiones y las especulaciones. Es en estos momentos de encrucijada, pena, tristeza y muerte, cuando se le reclama, temple. ¡Cuando debe transmitir esperanza, confianza y ánimo para combatir esta pesadilla que nos tiene en un mar de confusión y temor!. Ahora se ve la cintura política, el conocimiento del pueblo, su entorno, sus posibilidades, su cercanía para saber manejar y salir a defender su país, su gobierno, y esa democracia, que lo ha izado al puesto que ocupa, de máxima representación en España.

No se le piden dobleces, ni que rechace su estatus y olvide sus formas de preceder. Tan solo que piense, razone y decida con personalidad y esa “normalidad” democrática de la que usted duda.  Sr Iglesias, pase la página de aquellas protestas, aquellas pancartas, aquellas declaraciones y aquellos acalorados debates. Busque en otros caladeros, todos los líderes de una y otra especialidad, tuvieron que saber adaptarse y saber el sitio que se ostenta, y a, lo muchos que representa, encuentre los resortes de la verdad, la justicia lo equitativo y ayúdenos a encontrar esa democracia pura, no se busque enemigos, no es inteligente. ¡Así lo veo yo… tú… ¡

                Fermín González salamancartvaldia.es                blog taurinerías