Tener hijos

Estamos en una sociedad española y europea que se tienen pocos hijos. Yo normalmente no estoy de acuerdo con los razonamientos que hacen algunas parejas de amigos jóvenes para no tenerlos. Por supuesto lo respeto.

Saramago nos decía que era un acto de coraje y yo añado por supuesto de amor. Para no caer en el egoísmo nos decía que son como un maravilloso préstamo que se devuelve a la vida y a sus propias familias.

Mi experiencia es maravillosa. Nosotros tuvimos hijas siendo relativamente jóvenes mi mujer veinticinco y yo treinta. Tres hijas hemos tenido quince, diecinueve y veintidós.

Nunca tuvimos que renunciar a nada por ellas. Seguimos viajando a los sitios más lejanos: China, Estados Unidos, Méjico, Rusia, Sur África, Israel, …. y no sólo de turismo. En Marruecos bajamos todos los veranos en un proyecto de cooperación al desarrollo y la primera vez Clara tenía meses y sí pasamos algún susto.

Hoy paseando por Salamanca había muchas personas mayores y muchos perritos, pero muy pocos niños.

Es ilógico que aún con esta demografía haya quien rechace a los inmigrantes o a la etnia gitana que son los que están rejuveneciendo la sociedad. Podemos decir que el futuro no muy  lejano estará en sus manos.

Yo hace ya algún tiempo que he cumplido mis sueños. Mi misión en la vida y es un poco de acompañador o facilitador de los sueños de mis hijas en lo que me permitan y necesiten y también un poco de algunos chicos y chicas de la Casa Escuela Santiago Uno e incluso de alguna niña y niño de Marruecos.

Creo que es un sentimiento irremplazable. Quizá lo peor sean los miedos. Yo que soy un poco exagerado siempre he dicho que fui valiente y no conocí el miedo hasta tener hijas y no por lo femenino, que son muy valientes y autónomas, no hay diferencia de género en el miedo a que les pueda suceder algo. He tenido amigos con problemas de salud en sus hijos o muertes y no existe dolor comparable.

Desde luego buscamos dar nuestra mejor versión y no siempre lo conseguimos. Para casa padre sus hijos son los mejores aunque sepa reconocer sus defectos como humanos, en mi caso por lo menos no me cuesta en absoluto aceptarlos.  Acostumbrado a asumir responsabilidades directivas para mí es un placer que ya sean ellas quienes guíen su vida y la de toda la familia.

 Una acabando medicina, otra psicología y la pequeña con dieciséis años se irá un año a Estados Unidos a hacer primero de bachillerato. No sé lo que influiremos los padres, supongo que lo importante es que estemos ahí elijan el camino que elijan. Yo a otros padres con hijos con problemas de conducta les digo que no sean cómplices de que se arruinen la vida o delincan pero es una situación fácil de decir y difícil buscar soluciones. Como cantan los del Liverpool “ You´ll never walk alone”.