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Domingo, 7 de marzo de 2021

‘Malvas’, poema de António Salvado (traducido al castellano)

António Salvado y Alfredo Pérez Alencart, en Salamanca (2005. Foto de Jesús Formigo)

 

El año 2004 se publicó en Salamanca el poemario ‘Malva’, de António Salvado, uno de los más destacados poetas portugueses contemporáneos. Para rendirle homenaje, su ciudad de nacimiento ha creado el Premio Innternacional de Poesía António Salvado-Ciudad de Castelo Branco, cuya institución convocante dará a conocer, en los próximos días, el fallo de su segunda edición.

 

‘Malva’ salió sólo en castellano y bajo el sello de Trilce Ediciones. El trasvase estuvo a mi cargo. Es un librito que está agotado hace muchos años, pero tengo información que pronto se hará una edición lusitana del mismo. Recordando el libro, y buscando las muchas traducciones que he hecho de la poesía de António Salvado, encontré un poema titulado ‘Malvas’, inédito hasta ahora. Fue traducido el 3 de mayo de 2004, tras leer el original publicado su libro O corpo do coração (1994).

 

Aquí lo dejo conocer, entre otros motivos, porque António Salvado tiene especial afecto a sus años de la infancia y a esas plantas que colgaban en las ventanas de su casa, en esa subida hacia las ruinas del castillo que dominaba la ciudad.

 

 

 

 

 

 

MALVAS

 

 

Visito los yermos donde atizan fuegos

de alegrías perpetuas permanentes:

son júbilos transparentes, arenosos

centelleos de halagos de inocencia.

 

Muros   veredas   árboles de abrigo

abejas   aves atajando el aire,

bufandas de nieve (el inmutable frío)

calor cansado (sin brisa alguna).

 

Arroyos desmayados en el verano,

regatos imprevistos en el invierno:

de ellos quedó el incesante canto

del jadear dolorido de mi sangre.

 

Almenas recortadas en azul

y más y más el trino de las cigarras:

la vastedad de cerros y llanuras,

los castillos en España sin nada más.

 

Y en el jardín   estatuas paseando

serenas   aflorando aquí y allí -

los lagos reflorecidos   confidentes

los pétalos en las aguas susurrando.

 

La conmoción de la calle que por mi

encima desciende hasta el fondo y arde:

 

y las malvas perdurables   rendidas

en las macetas resquebrajadas de la vieja casa.

 

 

 

Letrero indicativo de la casa del poeta António Salvado