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Domingo, 7 de marzo de 2021

Necesitamos ya un respiro

Si hay algo que nos caracteriza a los españoles es que de todo hacemos chiste. Cualquier noticia, ya sea buena o mala, hace que las redes sociales se inunden de cientos de mensajes parodiando desde lo más ordinario hasta lo más inverosímil. Ahora, quizá más que nunca por las circunstancias que nos rodean, recibimos cada día multitud de WhatsApp, y hay uno que me ha hecho mucha gracia “Yo ya no quiero vivir más momentos históricos, de verdad lo digo” y es que llevamos una temporadita que no paramos: crisis, pandemias, confinamientos, nevadas, tempestades, más crisis, terremotos… ¿Qué veremos de ahora en adelante? ¿Ovnis, asteroides…?

Hace un año no imaginábamos a lo que nos íbamos a enfrentar y lo cierto es que no sabemos lo fuertes que somos y lo que somos capaces de soportar hasta que nuestra vida da un giro inesperado. Lo cierto es que este año el destino nos ha puesto a mucha gente entre las cuerdas y necesitamos ya buenas noticias para tomar impulso y seguir, porque la realidad es que este año tampoco promete ser fácil. Pensábamos que el 2020 se habría llevado lo peor, pero éste será también un año complicado para muchas personas a nivel laboral, para aquellos autónomos y pequeñas empresas que quizá sus actividades no eran muy rentables, pero sí lo suficiente para mantener algún que otro puesto de trabajo, ahora se verán abocados al cierre definitivo por falta de actividad y falta de liquidez. Incluso para las empresas que iban viento en popa, este año de tanto sufrimiento no se superará fácilmente. En el mejor de los casos simplemente tendremos que dar un paso atrás para coger fuerza y seguir luchando, porque somos los primeros interesados y porque creo que la necesidad hace que seamos capaces de buscar salidas para repararnos.

Quiero imaginar que todo esto quedará atrás, espero que sea más pronto que tarde, y traerá avances, posiblemente contribuirá a potenciar la transformación digital, a normalizar el teletrabajo, a ser más creativos, respetar más nuestro sistema sanitario o valorar más el tiempo que pasamos con nuestros seres queridos. Ya pasó en la anterior crisis del 2008, también algunos tuvimos que cerrar negocios; cuando pasa el tiempo te das cuenta de que te reinventas y poco a poco surgen otras ideas y planteamientos, otra forma de hacer las cosas, y de nuevo vuelves a confiar nuevamente en ti.

Esto también lo superaremos y volveremos a viajar, aunque nos va a parecer mentira movernos con libertad y descubrir nuevos y viejos lugares, volveremos a salir por las noches a cenar o tomar una copa, saldremos a tomar pinchos sin descanso, siempre acompañados. Nos entregaremos por completo en los conciertos sin importarnos cuánta gente haya a nuestro alrededor, repetiremos experiencias como volar en globo o añadiremos a nuestra vida otras aficiones nuevas como cantar, bailar o hacer deporte.

Mientras tengamos a la vista la esperanza de que regrese nuestra bendita vida de siempre (o algo parecido), nuestros deberes serán agradecer lo bueno que tenemos o que hemos adquirido en este tiempo, y apoyar a los que hayan perdido más, pues seguro que esto también suma, a nosotros y al resto. Seguiremos potenciando nuestras ganas de comernos el mundo y de luchar por lo que queremos; rendirnos es siempre la última opción.