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Miércoles, 3 de marzo de 2021
Ciudad Rodrigo al día

La supresión del obispado a mediados del siglo XIX y su anexión a Salamanca

Tercer capítulo de la serie de José Ignacio Martín Benito ‘Las acometidas contra la Diócesis de Ciudad Rodrigo, una constante histórica’

La etapa contemporánea es la más crítica en la historia de la diócesis. El impacto de la guerra de la Independencia dejó un territorio desolado tanto en la ciudad -que sufrió dos asedios-, como en la comarca, víctima del paso y correrías de los ejércitos franceses, españoles y británicos en estas tierras de la Raya.

A ello se unió poco después la desamortización de los bienes eclesiásticos. En 1835 quedaron extinguidos los conventos de San Agustín, el de los Trinitarios, y el de los premonstratenses. Los frailes abandonaron sus conventos y sus edificios fueron vendidos. El de la Caridad pasó en 1842 a manos privadas (de aquellos polvos…). Al final del proceso desamortizador los conventos más afectados en cuanto a fincas subastadas fueron: en la ciudad el de las agustinas de Santa Cruz, el de Sancti-Spíritus, el de Santa Clara, el de Trinitarios. En la diócesis, el de los dominicos de la Peña de Francia. Las propiedades de los dominicos de Ciudad Rodrigo se vendieron por el Estado entre 1841 y 1845; las de la Peña de Francia entre 1836 y 1845 y las de los dominicos de San Felices entre 1837 y 1847. Las de la Orden franciscana se subastaron entre 1837 y 1844.

La supresión del diezmo, por decreto de 29 de julio de 1837, fue uno de los golpes más duros a la economía de los cabildos y parroquias. Declaraba bienes nacionales la mayor parte de las propiedades del clero secular. En el obispado de Ciudad Rodrigo, el mayor afectado fue el Cabildo de la catedral, con un total de 176 fincas subastadas que sumaron un importe de 20.325.455 reales de vellón (casi 37 millones sumaron las del cabildo salmantino). Hernández Vegas cifra en 235 las fincas grandes vendidas a la catedral. Otras instituciones también se vieron afectadas: al hospital de la Pasión le fueron vendidas heredades por valor de 1.159.966 reales.

La anexión a Salamanca

Pero la mayor crisis se vivió a mediados de siglo. El Concordato de 1851 firmado entre el reino de España y la Santa Sede suprimió varias diócesis españolas. El artículo V contemplaba:


“La diócesis de Albarracín quedará unida a la de Teruel; la de Barbastro, a la de Huesca; la de Ceuta, a la de Cádiz; la de Ciudad Rodrigo, a la de Salamanca; la de Ibiza, a la de Mallorca; la de Solsona, a la de Vich; la de Tenerife, a la de Canarias; la de Tudela, a la de Pamplona”.

En verdad los rumores de la supresión habían comenzado tres años antes. La reunión del cabildo diocesano de 10 de julio de 1848 se hizo eco de las voces que corrían por la ciudad sobre la supresión del obispado, por lo que los capitulares estimaron que el clero, el pueblo, el corregidor y el Ayuntamiento debían recurrir a la reina para pedir la conservación de la diócesis. En aquel momento todos fueron uno.

Por entonces la diócesis contaba con 84 parroquias matrices y 12 anejas, unas 100 iglesias abiertas al culto y 133 ermitas o santuarios. La población en 1869 era de 64.914 habitantes; el clero parroquial estaba compuesto por 104 sacerdotes, mientras que el número medio de almas por sacerdote suponía 527, frente a las 434 de Salamanca y 668 de Coria, diócesis vecinas.

Así pues, la diócesis de Ciudad Rodrigo quedaba unida a la de Salamanca. Habían pasado 700 años de la primera acometida y ahora los salmantinos se anexionaban la diócesis civitatense, servida en fría bandeja de plata.

La diócesis estaba cautiva. Pero Ciudad Rodrigo y su tierra no se resignaron. La lucha de todas las instituciones continuó para recuperar su obispado. Y lo consiguieron, como veremos en las próximas entregas.

Para saber más: https://www.academia.edu/44806561/La_Iglesia_de_Ciudad_Rodrigo

Próximo capítulo:

(IV) El cautiverio de la Iglesia de Ciudad Rodrigo (1851-1884)