Por fin el nuevo reglamento para el autobús urbano.

Y de paso repasamos visualmente la accesibilidad en algunas paradas.

Parada en la Gran Vía, con el andén demasiado estrecho. Y cuando un conductor olvida arrodillar el vehículo este queda demasiado alto para usuarios con problemas de movilidad, debido al diseño de la parada.

El 6 de septiembre de 2016 aprobó el Pleno Municipal una “Moción conjunta de todos los Grupos Políticos Municipales para la aprobación de un nuevo reglamento del servicio público de transporte urbano de viajeros en la ciudad”, según el Edicto correspondiente. Cumplirla parece haber costado, otras ni eso, y por fin esta semana entró en vigor. Desde luego es bueno saber a qué atenernos al usar un servicio municipal, desconozco si con anterioridad existía uno. De paso se evitan posibles conflictos y problemas innecesarios, sobre todo si se publica en la multiplicidad de medios existentes al alcance de la ciudadanía. Todavía hay servicios municipales a los que no se les conoce reglamento.

En esta parada de la Avenida Mirat parece haber demasiados obstáculos junto al bordillo. Claro que no estoy sugiriendo la clásica formula municipal de “mover” los árboles, sino todo lo demás.

Ahora solo falta cumplir uno de los derechos de las personas usuarias (artículo 14.d): “Un extracto del mismo se colocará en los autobuses, en la página web, app para dispositivos móviles y marquesinas”. También (punto h): “Ser informadas de las tarifas, del funcionamiento del servicio y de sus incidencias. Esta información estará disponible en los propios vehículos y en las paradas, al menos en las que exista marquesina”. De momento el Reglamento no se encuentra en la app, pero “sí” en la web del Ayuntamiento y confiemos permanezca en esta con los demás ordenanzas y reglamentos municipales (No estaría de más, de paso, arreglar los enlaces con transporte público).

Uno de los clásicos en la Calle de Joaquín Rodrigo para peatones en general, recien “remodelada” la calle.

Por si alguien no lo tienen claro todavía, que los hay, el Artículo 3 establece “La titularidad del servicio público de transporte urbano en autobús corresponde al Ayuntamiento de Salamanca, sin perjuicio de la forma de gestión, directa o indirecta, que se adopte”. Y en el 11.3 “Son títulos de transporte válidos los que en cada momento hayan sido aprobados por el Excmo. Ayuntamiento de Salamanca”. Resulta sorprendente encontrar todavía a quien no sabe, o no quiere saber, quienes son los titulares responsables de los servicios públicos.


Como se puede ver, NO se aprovechan paradas de autobús para poner contenedores de basura. Y eso que es nuevecita. 

Saber, la información, es clave, junto a la fiabilidad del servicio, para la utilidad real del transporte público a la sociedad, más si cabe en tiempos de pandemia. Esta no puede servir para ocultar gravísimos problemas, también inmediatos, como el Cambio Climático y la Contaminación. Y el uso desmedido del vehículo privado no es la solución, es una de sus principales causas. Aunque cumplir ya los artículos relacionados con el derecho a la información no parece haber sido una prioridad urgente, dejémoslo en que solo han pasado unos días.

Una demostración de previsión en el diseño. La futura parada frente a la puerta del nuevo Hospital cuenta con carril bici adosado y falta de espacio para marquesina.

En el Capítulo III “Obligaciones de la empresa” figuran varias concernientes a la información, y sin duda el Ayuntamiento velara adecuadamente por su cumplimiento. Debe informar sobre las características del servicio, incidencias, la “adecuada y actualizada publicidad de los horarios e itinerarios” o la edición periódica de una guía del transporte urbano. Y “En el interior de los autobuses urbanos figurarán expuestas las tarifas vigentes en cada momento, así como el importe de la sanción prevista para la persona que carezca de título de transporte valido y un extracto de los dispositivos de este Reglamento”.

Parada en la Avenida de Mirat donde casi todos los autobuses recogen a los viajeros a varios metros del poste donde esperan. Desde hace años es evidente que existe algún conflicto con el paso de peatones que le antecede, ¿tanto cuesta mover el poste?

Quizás echo de menos una definición de parada. Puede parecer innecesario y evidente, pero existe algún problema en algunas para saber con exactitud dónde está. Recordemos que el Artículo 19.5 establece “Por motivos de seguridad, se prohíbe la recogida y salida de personas fuera de las paradas señalizadas, salvo justificadas y excepcionales necesidades del servicio”, y lo mejor es acotarlas con claridad. La nueva norma “realizar una señal a quien conduce el autobús” cuando coinciden líneas se justifica para ganar tiempo, y está muy bien. Pero desplazarse el usuario desde el poste señalizador o marquesina hasta la puerta de entrada también consume tiempo. Por no hablar del perdido en las maniobras para entrar o salir del andén cuando no se para sobre el carril de circulación. Y siguiendo por aquí nos iríamos del tema, ahora lo importante es dar la bienvenida el nuevo Reglamento.

¿En una calle de poco tráfico como Juan de Austria es necesario perder tiempo en una parada como esta, o la de enfrente?