Duro oleaje

A pesar de que ya en diciembre se intuía la que se nos podía venir encima con la tercera ola de la covid-19 (con el factor añadido de una nueva cepa del virus surgida en Gran Bretaña, que ya dejaba entrever su alto potencial de infección), lo cierto es que la realidad ha superado lo imaginable y, a día de hoy, tenemos unos números absolutamente pésimos y trágicos, estando además con los hospitales en números de colapso o cercanos a ello.

En este aspecto, y debido a la extrema gravedad de la situación, el Complejo Hospitalario de Salamanca tomó hace unas semanas la decisión de cancelar todas las operaciones programadas. Con este dictamen se buscaba poder dejar camas libres para el repunte de coronavirus que los números apuntaban se iba a dar a lo largo de enero. Se preveía un notable aumento de casos, y así ha sucedido.

Y es que esta nueva oleada del virus se está dejando sentir duramente. Así, el hospital salmantino, a fecha de 29 de enero, tenía una ocupación de camas UCI del 103% respecto a su dotación habitual, si bien, al haberse habilitado otras camas del complejo como camas UCI, la ocupación se sitúa algo por debajo del colapso total en esta área, concretamente en el 84%, siendo el tercer hospital con mayor saturación de camas UCI habilitadas de la comunidad autónoma, tan sólo por detrás del Hospital del Bierzo (que posee el 100% de ocupación, habiendo colapsado), y del Río Hortega de Valladolid (cuya ocupación se sitúa en el 94%).

En este aspecto, cabe reseñar la grave situación por la que están atravesando los hospitales de la comunidad autónoma, con una ocupación de camas UCI del 75%, y con apenas tres complejos hospitalarios (los de Ávila, Burgos y Segovia) en una situación menos estresante, por debajo del 60%.

Asimismo, la ocupación en planta de camas hospitalarias también se encuentra disparada, teniendo el Complejo Hospitalario de Salamanca la mayor tasa de la autonomía en este campo respecto al número habitual de las mismas (91%), siendo el único en ‘zona roja’ de peligro junto al Complejo Asistencial de Zamora (85%). No obstante, al haberse habilitado espacios auxiliares para ejercer de camas en planta, la ocupación en el hospital salmantino respecto a camas habilitadas se sitúa en el 87%, así como en el 80% en el caso zamorano.

En cuanto a números absolutos, hay 297 pacientes hospitalizados por covid-19 en planta en el Complejo Hospitalario de Salamanca, la segunda cifra más alta de la autonomía, apenas superada por los 324 del Complejo Asistencial de León. Asimismo, el complejo hospitalario salmantino posee actualmente 38 personas en la UCI por covid-19, que suponen el 62% del total de camas UCI habilitadas.

Por otro lado, como el virus no entiende de clases ni de cargos, cabe apuntar que esta grave situación que poseemos en la provincia de Salamanca ha afectado de pleno a la capital y a sus propias instituciones de gobierno, dado que uno de los pacientes hospitalizados en planta por coronavirus es el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, mientras que uno de los salmantinos que permanecen en la UCI por covid-19 es el concejal de deportes de Salamanca, Javier García Rubio.

En cuanto a la incidencia acumulada, la situación de mayor gravedad en la provincia se da en Guijuelo, con una tasa de 8.529 a catorce días y 3.864 a siete días, poseyendo los peores datos de toda la comunidad autónoma. Asimismo, destacan también la alta incidencia acumulada de Ledesma (6.076 a 14 días y 3.878 a 7 días), Ciudad Rodrigo (3.964 a 14 días y 2.300 a 7 días), y Béjar (2.938 a 14 días y 1.600 a 7 días), que se sitúan muy por encima de la incidencia de Salamanca capital (que se eleva hasta los 1.362 a 14 días y 667 a 7 días) y su área metropolitana.

Por su parte, los datos menos malos se dan en la Sierra de Francia y Las Arribes, si bien el dato de Vitigudino es bastante preocupante (con una incidencia acumulada de 1.513 a 14 días y 695 a 7 días), superando ligeramente incluso las tasas de incidencia de la ciudad de Salamanca. En cuanto a las otras dos localidades de nuestra zona sobre las que se dan datos numéricos exactos, Lumbrales y Aldeadávila, poseen unas tasas que aunque pésimas, resultan más esperanzadoras que las de otros puntos de la provincia, siendo de 700 y 255 en el caso de la capital del Abadengo a 14 y 7 días respectivamente, y de 496 y 414 a 14 y 7 días en el caso de la capital de La Ribera.

En definitiva, la situación es especialmente grave como para que lancemos las campanas al vuelo y bajemos la guardia ante datos puntuales que nos puedan hacer creer lo contrario. Seamos cautos, responsables y evitemos situaciones de riesgo ante el virus, porque cuidándonos nosotros estaremos cuidando a los demás, y estaremos ayudando a que sean menos las personas que se queden por el camino en esta dura pandemia que ya se ha llevado la vida de decenas de miles de españoles. Breguemos para que todo salga de la mejor manera posible, pues salir de la pandemia será el primer paso para poder volver a levantar el país de nuevo y rehacernos del durísimo palo social y económico de esta crisis sanitaria.