¡El show ya está aquí!

Vacunaciones televisadas en directo, llegada de furgones escoltados por la policía con las dosis a pueblos y ciudades; presidentes de comunidades autónomas haciendo declaraciones y ofreciendo todo lujo de detalles de cómo van las cosas con datos, gráficos, estadísticas desglosadas por edades, porcentajes de personas vacunadas y también de dosis utilizadas, tipos de jeringuillas; y de paso, siempre que sea posible y conveniente, descargando responsabilidades en el Gobierno de la Nación. Opiniones de profesionales sanitarios, investigadores y científicos (también las de muchos charlatanes ignorantes), en prensa, radio y televisión, en especiales informativos y programas de entretenimiento; son las nuevas ‘estrellas invitadas’. Todo esto indica que el show del COVID ya está aquí.

De este ‘espectáculo’, triste pero espectáculo de varias pistas, forma parte principal toda una ‘fauna depredadora’. Los que quieren hacer negocio traficando con prioridades para vacunarse, los que intentan estafar prometiendo dosis de vacunas falsificadas, los que ofrecerán test de antígenos de escasa solvencia científica, los que quieren vender por internet compuestos mágicos que inmunizan contra el COVID o inútiles remedios caseros, los que piden donativos para ayudar a los más necesitados a conseguir vacunas, los que se cuelan en las colas para que les administren dosis que “sobran” pero que en realidad les roban a otras personas, los que quieren saca beneficio político, las farmacéuticas que, sin escrúpulos y no satisfechas con el inmenso negocio que están haciendo, venden al mejor postor sus productos sin respetar contratos, etc.; todos ellos actúan en el show ofreciendo múltiples e interminables sesiones diarias. Incluso se han acuñado nuevas palabras que, quizás con el tiempo admitirá la Real Academia de la Lengua Española: Vacunómetro, trincavacunas, lengua COVID y una que me encanta covidiotas.

El caso es que el virus, el maldito virus, no por maldad sino por naturaleza al ser un organismo vivo, trata de sobrevivir y reproducirse, y muta para defenderse – variante china, sudafricana, brasileña, británica, etc. - su comportamiento es natural. Por el contrario, nostros la especie humana, siendo también organismos vivos, es más, sabiendo lo que hay que hacer para sobrevivir (ya que nos resulta imposible mutar con suficiente rapidez) no lo hacemos salvo que nos toquen el bolsillo. ¡Somos covidiotas!

Hasta el día de ayer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo se han confirmado más de 100.000.000 de contagios por COVID en sus distintas variantes, y han fallecido más de 2.000.000 personas. Está claro que vamos perdiendo.

Y mientras la saturación informativa de los showman es cada vez más agobiante en los países ricos (para entendernos, aunque no sea políticamente correcto), mientras nos miramos el ombligo pensando que somos los reyes del mambo, ¿saben ustedes lo que está sucediendo en los países pobres, también para entendernos?

Pues, según Tedros Adhanom, Director de OMS, en los países de bajos ingresos se han administrado 25 dosis, ¡25! – para ser más exactos en Guinea, un país de 12,4 millones de habitantes, al parecer ha sido con la formula rusa - y en 23 países no se ha puesto ni una sola vacuna ¡0 vacunas! Mientras, en los 49 países de altos ingresos, los ricos nosotros entre ellos, ya se han administrado más de 45 millones de dosis.

La gerente de la Organización No Gubernamental OXFAM de Gran Bretaña, Anna Marriott, declaró hace unos días que “Cuanto más tiempo pueda viajar el virus por el mundo, mayor será el riesgo de mutaciones y mayor será el riesgo de que las vacunas que tenemos se vuelvan ineficaces

Los países de altos ingresos, con una población total de unos 1.000 millones de habitantes, es decir ¡menos de la sexta parte de la población mundial!; han adquirido ya (a fecha de diciembre 2020 que son los últimos datos disponibles) un total de 3.700 millones dosis de las distintas farmacéuticas que disponen de vacunas COVID. A la Unión Europea le corresponden 1.425 millones.

Algunos ejemplos que pueden ilustrar este ‘catastrófico fracaso moral’ en palabras del Director de la OMS. Canadá ha comprado dosis para vacunar 9,5 veces a cada uno de sus habitantes; El Reino Unido contará con 5,3 dosis por habitante y los ciudadanos europeos contamos con 3 dosis por habitante. En resumen, el 16% de la población mundial acapara el 82% de las dosis en producción. Y esto acaba de empezar

Además, en mi opinión, junto a la pandemia COVID y como consecuencia directa de ellas, se están desarrollando otras tres importantes pandemias que en algún momento habrá que afrontar. La primera es la grave desatención a otras dolencias y situaciones que requieren de atención sanitaria; una segunda, de discriminación y exclusión de numerosos colectivos y países, y por último una pandémica crisis económica de dimensiones aún incalculables.

René Favaloro, cardiólogo y cirujano argentino que desarrollo el bypass coronario, dijo: Los progresos de la investigación médica y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un privilegio para las minorías”.

Queda aún mucho por andar y por hacer, pero la cosa está difícil mientras nuestras prioridades como raza humana no cambien, porque como ya anunció Nietzsche, filósofo de origen alemán: Los valores en los que hoy en día la humanidad sintetiza sus más altos deseos son valores de decadencia.

Si quieren ampliar información les dejo un par de enlaces:

https://es.euronews.com/2021/01/18/la-oms-advierte-de-un-fracaso-moral-catastrofico-por-la-falta-de-acceso-a-vacunas-en-paise

https://www.eldiario.es/internacional/carrera-vacuna-covid-paises-ricos-acaparan-mitad-volumen-dosis-compradas-ahora_1_6459990.html