La verdad de Cenicienta

Charles Perrault, la verdadera y trágica historia de 'La Cenicienta' Tal como he dicho la semana anterior, me propuse desenmascarar a los inocentes Bambis, Cenicienta, Caperucita, Blancanieves, etc etc…

No todo son cancioncillas alegres que todos sabemos y tarareamos a nuestros hijos, el verdadero drama es qué los príncipes azules, no son tan azules. Las princesas son pre-adolescentes, en esto estamos de acuerdo, la nobleza por agrandar poder, casaban a sus hijas con ancianos, que poseían grandes fortunas,  o con muchachos imberbes, los cuentos están basados en historias verdaderas, que Walt Disney nos la ha vendido edulcorada a fin de hacer felices nuestros sueños infantiles...

La Cenicienta es uno de los cuentos infantiles más populares, gracias a la película de Disney del año 1950, en la que una joven con zapatillas de cristal, logra convertirse en princesa, tras conquistar al príncipe en un baile real, y también gracias a la ayuda de los animales de su granja y de su hada madrina.

 Sin embargo, la historia original del cuento no es tan romántica, no hay magia, ni ratones que hablan, y en su lugar… hay mucha sangre, una madrastra y hermanastras sádicas y crueles. El cuento tiene un origen incierto, se han encontrado paralelismos con un cuento persa de “Las mil y una noches”.

  La historia ha pasado por manos de muchos escritores famosos, los hermanos Grimm, Charles Perrault, quienes le agregan detalles particulares a cada versión; hay un relato de la China Antigua, que bien podría ser el primero y el autentico, las zapatillas no son de cristal, sino de seda bordada, la romántica historia de magia y amor, en realidad es oscura y terrorífica.

La verdad de La Cenicienta -Yeh Shen- es un cuento chino escrito durante la dinastía Táng, que duró desde el siglo VIII hasta el X.

 En la historia se habla de una hermosa joven con pies muy pequeños, símbolo de belleza en esa cultura, por la tradición de los “pies de loto”.  La realidad histórica es muy dura, para conseguir unos pies diminutos, abuelas, madres y especialistas, desfiguraba los pies de millones de niñas y mujeres mediante ataduras o vendas en sus plantas. Los diminutos pies de "loto dorado" –se conseguían quebrando los dedos y los arcos, al atarlos a la planta del pie con tela–  Pies flor de loto, era el pasaporte a un  buen matrimonio y una mejor forma de vida.

Hay otra versión menos romántica y mucho más real: La práctica de vendar los pies persistió durante tanto tiempo porque tenía una razón económica: era una forma de asegurarse que las niñas y jóvenes permanecieran sentadas y ayudaran a fabricar productos como hilados, telas, esteras, zapatos y redes de pesca de los que dependían las familias para obtener ingresos. Incluso, a ellas se les dijo que estas labores les facilitarían un mejor matrimonio.

Retomo el cuento:

La bella joven de pies diminutos vivía con su madrastra y con tres malvadas y envidiosas hermanastras, quienes la hacían la vida imposible a la pobre Yeh Shen. Un día, se llevó a cabo el baile de parejas, al que asisten todas las jóvenes solteras del pueblo, y la malvada madrastra, cegada por la inigualable belleza de Yeh Shen, la deja encerrada, para que no pueda asistir y no robe a sus hijas la atención de los demás jóvenes que buscan pareja. Antes de irse con sus hijas, la madrastra come un pequeño pez de colores del que Yeh está sumamente encariñada.

Tras el malvado acto, la pequeña guarda como recuerdo las espinas de su amigo.  La joven se queda muy triste en casa y saca las espinas de su pez, con las que invoca a los espíritus para que la ayuden a escapar, y es así como logra aparecer en el baile, hermosa y radiante. Sin embargo, antes de volver a casa la joven pierde uno de sus zapatos de seda bordados, era tan pequeño que no medía más de 10 centímetros. 

Al descubrir el pequeño zapato, los rumores sobre una joven con tan diminuto pie se esparcen por toda China, llegando a los oídos del emperador, quien decide tomar por esposa a la joven a quien le quede bien, el singular zapato y así es como comienza la búsqueda hasta que un criado llega a casa de Yeh Shen.  Con tal que el emperador tome por esposa a una de sus hijas y no a Yeh Shen, la malvada madrastra, corta los dedos de una de sus hijas y le venda el pie fuertemente para que quepa en la zapatilla, logrando convencer al emperador de que ella era la dueña del zapato; sin embargo, camino al palacio real la joven empieza a sangrar abundantemente desvelando la mentira. Cuando llevan a la primera hermanastra de vuelta, la mujer corta el talón de su segunda hija y de nuevo trata de engañar al mensajero, no por mucho tiempo, pues empieza a sangrar al igual que su hermana.

En un tercer intento es Yeh Shen quien se pone el zapato, que le sienta a la perfección. Convirtiéndose en la esposa del emperador, la madrastra y sus hijas son condenadas a morir apedreadas en el fondo de un pozo. Otras versiones dicen que la madrastra y las hermanastras fueron atacadas por una bandada de palomas, dejándolas ciegas, una forma de castigo "divino" sobre su maldad.

Como podemos comprobar, son cuentos crueles, para leer a niños, supongo que han sido muy acertados los cambios que hicieron las hermanas Grimm y Perrault, están en sintonía con la mentalidad infantil. La crueldad vendrá cuando lleguen a adultos y busquen crecer a fin de cortar pies, manos y loque haga falta para ocupar una posición distinguida en una sociedad donde la meritocracia se ha visto devaluada, gracias a varias leyes educativas y actualmente con la impresentable LEY CELAA.