Qué pequeño es el mundo

Este virus con su RNA y sus proteínas con alto grado de mutación y de generación de nuevas cepas está demostrando nuestra vulnerabilidad, la mezquindad de nuestros políticos y la facilidad de que los líderes malos hagan rebaño y no de los de inmunidad.

Es sabido el asalto al capitolio de Trump, pero Biden fue acusado en varias ocasiones de acoso. La información es sesgada en prácticamente todos los medios.

Nuestro “emblemático presidente” dice en honor a las selecciones catalanas que la pandemia está dando sus últimos coletazos. No sé si sabrá lo que vale un café en la calle. No sé si tendrá alguna tesis científica sobre pitoniso epidemiológico.

La medida de adelantar a las ocho de la tarde en esta Comunidad no parece mostrarse muy efectiva. Nos acumulamos más como mínimo en los supermencados.

Lo que sí está demostrado es la mascarilla, las distancia y la ventilación. Por lo demás considero que debemos hacer una vida lo más normal posible de trabajo, responsabilidades e innovar en un ocio sano.

Hospitales, colegios, centros de menores,… todo sigue funcionando con sus confinamientos y aislamientos de positivos. Lo que no ayuda es el miedo y el oportunismo de los que creen que su vida vale más que la de los demás. Se han retratado los que se han saltado la cola de las vacunas o los que en los distintos recursos usan el coronavirus para escaquearse de trabajar.

Esto es muy serio pero ahora lo valiente no es no asumir riesgos sino no provocarlos y estar disponibles a un extra de implicación. Los que tenemos responsabilidades en equipos debemos ser ejemplares en no escondernos y estar en primera línea.

Parece increíble que en nuestro ámbito de protección de menores  en el primer confinamiento tenían menos peligro de coronaporros, coronaalcohol … Deberían estar confinados también los traficantes y  los personajes que se aprovechan de ellos. Hubo unos beneficios de tiempo y dedicación más familiar. Al igual que el planeta notó los efectos también estos niños.

Ahora ya este efecto no se nota tanto. Es verdad que la fatiga pandémica que provoca el monotema, tergiversado, utilizado como arma arrojadiza, etc. Es más difícil mantener la concienciación.

Considero estamos aprendiendo poco cuando a los países pobres se les dan las migajas como siempre. Las vacunas que sobran de Europa van para Latino América en cantidades irrisorias respecto a la densidad de población. Tengo un amigo filósofo que dice que el mundo ha mejorado mucho respecto a otras épocas. Yo no estoy de acuerdo cuando teniendo los medios por ejemplo no se acaba con el hambre en el mundo.

Nosotros mientras tanto seguimos con nuestro proyecto ecosocial mirando a la España vaciada como recurso y a los “últimos” como “primeros”.