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Jueves, 25 de febrero de 2021

Portugal endurece el confinamiento y cierra todo el sistema educativo al constatar la alta prevalencia de la cepa británica

En principio, durante 15 días y sin sustitución por enseñanza online. Este parón será recuperado en periodos vacacionales

Primer ministro de Portugal, António Costa

El primer ministro portugués, António Costa, ha anunciado a primera hora de la tarde de este jueves la suspensión de las clases en todos los niveles educativos.

La medida se adopta solo una semana después del comienzo del nuevo confinamiento domiciliario vigente desde el 15 de enero y que dejaba fuera el cierre de los centros de enseñanza.

La decisión está relacionada con los datos aportados ayer por los expertos del Instituto Nacional de Salud Pública Ricardo Jorge en relación a la cepa británica, uno de los aspectos que más preocupa al gobierno portugués.

Estos datos han confirmado el significativo aumento de la prevalencia de esta variante, que ha pasado del 8 al 20% en solo una semana. Es decir, ahora mismo uno de cada cinco infectados en Portugal lo está por esta cepa.

Según la opinión de los especialistas referida por Costa en relación con la estirpe británica, “la prospección indica que puede alcanzar el 60% de prevalencia en las próximas semanas”.

Así pues, es esta la principal razón que ha llevado al gobierno portugués a modificar el conjunto de medidas tomadas la semana pasada, endureciendo las restricciones. Además de todo el comercio y la industria no esencial, estarán cerrados los siguientes servicios durante los próximos 15 días:

  • Los servicios públicos. Solo se atenderán ciertas gestiones bajo cita previa y permanecerán cerradas las Lojas do Cidadão, un establecimiento donde es posible realizar múltiples trámites con la Administración.
  • Los juzgados y tribunales en todos los procesos no urgentes.
  • Los centros de enseñanza de cualquier nivel.

La principal diferencia de esta suspensión de clases con respecto a la misma medida adoptada en marzo pasado es que en este caso el primer ministro Costa espera que sea solo por el periodo imprescindible de 15 días y no se continuarán las clases desde casa, sino que se recuperarán más adelante, apuntando Costa que podría ser “en Carnavales, Semana Santa o verano”.

Como excepciones, permanecerán abiertas:

  • Las Escuelas de Acogimiento para niños de edad igual o menor a 12 años cuyos padres o tutores trabajen en los servicios esenciales y no puedan, por tanto, permanecer en casa.
  • Los comedores para los niños usuarios de la Acción Social Alimenticia.
  • La educación especial.
  • Las Comisiones de Protección de la Infancia y Juventud, para garantizar que los derechos de los menores sean protegidos.

“Las escuelas no han sido ni son el principal lugar de transmisión” ha dicho Costa, por lo que su cierre se efectúa a efectos de limitar aún más la movilidad para esa parte de la población formada por alumnos, profesores y personal no docente.


Con respecto a las medidas socioeconómicas de apoyo a las familias ha asegurado António Costa que serán “idénticas a las de marzo y abril”, sin recordar específicamente ninguna.

Atendiendo a los medios de comunicación, el primer ministro ha respondido a una pregunta efectuada sobre el eventual cierre de la frontera con España. En este punto, se ha remitido a las conclusiones que salgan del Consejo Extraordinario de la UE previsto para esta tarde.  

La mayoría de la población se muestra de acuerdo con un confinamiento más restrictivo, con menos excepciones, como el de marzo y abril. Algunos alcaldes habían pedido estos días expresamente al Gobierno el cierre de los colegios para evitar la movilidad al máximo en sus territorios.

En este momento, Portugal es el país de la UE con más casos por millón de habitantes, en algunos municipios la incidencia supera los 5.000 casos por cada 100.000 habitantes.

La toma de la decisión de cerrar las escuelas no ha sido pacífica, con diversidad de opiniones entre políticos, padres, profesores y epidemiólogos. Estos últimos desaconsejaban las clases presenciales, al menos, a partir de los 12 años, pues han observado que la capacidad de transmisión del virus entre los menores de esta edad es mucho más baja.

El Presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, ha calificado la medida como “una solución drástica, pero no hay otra opción”.

A la preocupación por la estirpe británica del coronavirus, se suma la existente por la variante de Manaos, debido a las estrechas relaciones entre Portugal y Brasil.

  • Entrada de un colegio en Covilhã