Castilla y León resiste el impacto de la Covid-19: realiza 86 trasplantes en 2020

El descenso de actividad se produjo fundamentalmente durante la primera ola de la Covid-19, durante los meses de marzo a mayo
Entre el 1 y el 2% de las personas que fallecen en un hospital lo hacen en condiciones de ser donantes y lo hacen en las UCI

A pesar de las múltiples dificultades derivadas de la crisis sanitaria, a lo largo del pasado año en Castilla y León se realizaron 86 donaciones de órganos, frente a las 115 realizados en 2019, según los datos dados a conocer por la Secretaría de Estado de Sanidad y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). 

En un año marcado por la pandemia de la Covid-19, en España se realizaron 4.425 trasplantes de órganos, actividad que fue posible gracias a las 1.777 personas que donaron sus órganos tras fallecer y a las 268 personas que donaron un riñón o parte de su hígado en vida. 

El descenso de actividad se produjo fundamentalmente durante la primera ola de la Covid-19, durante los meses de marzo a mayo. Hasta ese momento, la donación y el trasplante mantenían un ritmo ascendente, demostrando la eficacia de las medidas del Plan Estratégico ‘50X22’ de la ONT. Este Plan persigue alcanzar los 50 donantes p.m.p. y superar los 5.500 trasplantes en 2022, algo que seguramente habríamos conseguido en 2020 si no hubiera sido por la Covid-19.


Sin embargo, la pandemia provocó una sobrecarga del sistema sanitario y de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), que se volcaron en los pacientes con COVID-19. Entre el 1 y el 2% de las personas que fallecen en un hospital lo hacen en condiciones de ser donantes y lo hacen en las UCI, unidades que han estado muy saturadas, sobre todo en los momentos más críticos de la epidemia. Un segundo motivo que explica el descenso de actividad está relacionado con la seguridad de los pacientes y la preocupación por el impacto que la infección Covid-19 podría tener en los receptores de un trasplante.

La adopción de una serie de medidas por el Sistema de Trasplantes permitió una progresiva recuperación del programa, de modo que el ritmo mensual de donaciones y trasplantes desde junio hasta diciembre de 2020 se ha aproximado a lo registrado en los meses correspondientes de 2019.