Los gobiernos de las CCAA luchan contra el Gobierno como los adolescentes contra el padre

En la etapa de la adolescencia los hijos se enfrentan, desobedecen, dicen o hacen con frecuencia lo contrario sistemáticamente a las opiniones y/o órdenes del padre, como un modo de desvalorizarle y, consciente o inconscientemente, de invalidarle o sustituirle.

En estos momentos por los que atravesamos en nuestro país, da la impresión de que cuanta más tensión existe  en la ciudadanía por la angustia ante los incrementos de contagios y muertes por la COVID19, más tensa se hace la relación entre cada autonomía y el Gobierno central. Como este no es un estudio de la cogobernanza entre el Gobierno y las Autonomías, sino impresiones de un ciudadano cualquiera, voy a exponer algunos ejemplos actuales de varios gobiernos Autonómicos que muestran claramente esa lucha adolescente contra el Gobierno de la nación.

Empezaré por la Comunidad de Madrid que muestra con continuidad implacable ese pulso que daña sobre todo a los ciudadanos de esa Comunidad. La impresión que da la actuación diaria del gobierno de la Comunidad madrileña es o que actúa como si fuera ya una comunidad independiente del Gobierno central o que su estrategia única e ininterrumpida de enfrentamiento diario, equivale a la ruptura con el resto de España. En las políticas contra la pandemia es donde más llamativo, casi esperpéntico, resulta el enfrentamiento. Aunque el rostro del enfrentamiento es el de una mujer como presidenta, los que están a su lado desmienten la naturaleza “femenina” e individual de ese enfrentamiento.

En la Comunidad de Castilla y León la estrategia más común contra el Gobierno de la Nación, es solicitarle medidas jurídicas imposibles, para, a continuación, rebelarse aplicando normas prohibidas o no contempladas en la Constitución: el ejemplo más próximo,  hace unos días ha consistido en pedir insistentemente al Gobierno el confinamiento domiciliario de su población, como medida de lucha contra la situación crítica de la pandemia en la región, para, desde el sábado pasado, aplicar una ley que va contra la actual ley del estado de alarma, de adelantar el toque de queda a las 20h.

En Cataluña son numerosas las medidas diferentes al resto de Comunidades que la Generalitat parece tomar, como manera de subrayar su idiosincrasia o deseo de independencia: por ejemplo, las elecciones autonómicas convocadas para el 14 de febrero próximo, han sido aplazadas hasta finales de mayo. No está muy claro qué aspectos de la pandemia justificarían ese aplazamiento.

En la Comunidad Murciana durante la pandemia, incluso en este presente de altas cifras de contagios y muertes,  las casas de apuestas y Casinos siguen abiertas y con clientes más allá de la medianoche, oponiéndose a todos los consensos del resto de Comunidades y de toda la UE.

En la Comunidad Extremeña, su presidente, el Sr. Guillermo Fernández Vara, según informaciones de los medios de comunicación, ha hecho unas declaraciones en relación al motivo por el que ha retrasado la vacunación contra ls Covid19,  en la población extremeña que han causado escándalo generalizado; según los medios ha retrasado el comienzo de las vacunaciones en los grupos de riesgo previstos a continuación “por prudencia, para esperar los efectos de la vacuna en los ancianos ya vacunados de las residencias”. Este juicio, contrario a toda ética, supone que para el Sr. Vara las vidas de los ancianos extremeños no tienen valor por sí mismas, excepto como cobayas de experimentación. El escándalo ha sido mayor al saber que el Sr. Vara tiene la titulación de médico, llamando enormemente la atención cómo un médico puede no fiarse de la validez y eficacia de una vacuna que tiene todos los vistos buenos de todas las instituciones sanitarias internacionales y nacionales. Parece obvio que el Sr. Vara ha hablado públicamente de sus miedos, confundiendo su persona individual con la población a la que representa temporalmente. Parecería razonable una petición generalizada de dimisión de su cargo, como consecuencia de esta actuación.

Sirvan estos ejemplos de las Comunidades citadas ( los límites de este artículo impiden citar ejemplos de otras CCAA) como muestras de estas batallas, propias, según la psicología evolutiva, de la etapa adolescente, caracterizada por el deseo compulsivo de autoafirmación del adolescente y de la destrucción de la figura paterna idealizada en la etapa infantil.