En el DA2 hasta finales de enero se vive “Con una respiración propia”

Últimos días para ver en el Museo salmantino, las valientes propuestas audiovisuales del Laboratorio de Antropología Audiovisual Experimental

El frío nos invita a buscar más que nunca los recursos culturales que la ciudad pone a nuestro alcance a despecho de la pandemia, la nieve y esa desazón que acompaña la tercera ola de un virus que dentro de poco estudiarán quizás en el Laboratorio de Antropología Audiovisual Experimental, el LAAV, un espacio permanente de actuación que nace en el MUSAC junto al trabajo del artista Chus Domínguez. Se trata de un laboratorio donde grupos de trabajo o “comunidades de prácticas” se dedican a mostrar la sociedad de una forma que aúna la antropología social y cultural, la etnografía y el autoconocimiento.

El DA2, que tanto ha hecho por mostrarnos manifestaciones artísticas como el videoarte, ofrece en un horario muy bien estructurado, la posibilidad de ver una proyección, con todas las garantías sanitarias que impone la situación, de esta novedosa forma de trabajar a través de una exposición donde se explica detenidamente. Un trabajo colectivo, cuyos resultados forman parte de la Colección MUSAC. La exposición, muy atractiva en su propuesta, también explica el trabajo de “La rara troupe”, un grupo creativo que utiliza el medio audiovisual para reflexionar sobre los males de nuestra sociedad desde la perspectiva insólita de que los artistas son personas con problemas de salud mental.

Muy innovadores en su propuesta de investigar y mostrar el proceso de trabajo, los miembros del LAAV se esfuerzan en enseñar dicho proceso a través de una innovadora línea cronológica para que seamos no sólo partícipes del resultado, sino de todo el trabajo colectivo que ha dado lugar, de forma diferente, a los proyectos en los que se ha embarcado el Laboratorio. Trabajos continuados en el tiempo que el espectador debe vivir desde las emociones de los encuentros grupales, la atmósfera de trabajo, los ensayos, errores y aciertos de un proyecto que se desarrolla en el tiempo y se despliega ante el espectador en paredes y gráficos plenos de fechas, nombres, fotografías y dibujos. 
El efecto debe ser el de una mirada que se sumerge en lo colectivo, dejando atrás la perspectiva personal, egocéntrica y de artista individual a la que estamos acostumbrados, como bien dicen se trata “De ir “Contra una respiración propia” a una respiración compartida”.

Las películas que se ofrecen para su visionado completo han ganado numerosos premios en certámenes documentales y son una buena prueba de esa realidad a la que debemos dirigir la mirada para sorprendernos y admirarnos. La vida está llena de otras historias y otras lecturas y estas cuatro películas son todo un descubrimiento: en “Puta mina” asistimos y vivimos el encierro de los mineros leoneses que defienden su modo de vida en la localidad de Ciñera frente al desmantelamiento de la industria del carbón. Sin embargo, lo novedoso del trabajo es visualizar las imágenes escuchando las conversaciones de las mujeres mineras que hablan de su vida, charlas grabadas a lo largo del 2016 y 2017, cuando toda una forma de existencia parece llegar a su fin. Por otro lado “Libertad” nos ofrece la perspectiva de un trabajo realizado por alumnos de Bachillerato y sus profesores, que muestran el relato de la vida de Josefa Castro García, mujer de 90 años a la que graban en 2011 el emocionado transcurrir de su vida.


Película verdaderamente emotiva y necesaria para todos los que estudian este periodo de nuestra historia, tiene una génesis particular. A través de las voces jóvenes se descubre la vida de una mujer que, a los mismos años que sus relatores, sufrió la Guerra Civil y la represión crudelísima de la posguerra. Un mapa del proceso del trabajo creativo se muestra en la exposición para animar a docentes y alumnos a trabajar con el formato audiovisual y de forma colectiva. Como colectiva es la historia de “Hostal España”, espacio donde viven un grupo de personas mayores que pasan el invierno leonés en un hostal, reflexionando sobre su manera de convivir, su edad y su forma de vida en un entorno rural que no pueden soportar durante los duros inviernos de la montaña. La película convive con los “actores” haciendo, en estos tiempos en los que debemos pensar en la llamada “tercera edad” un acercamiento realista, sin paternalismos y sin complejos.

Películas muy recomendables que nos sitúan en un arte que no solo se disfruta, sino que trae consigo reflexión, acción y reconocimiento. El de una nueva forma de narrar la vida, y el de otra manera de respirar de forma colectiva, consciente y plena. Quedan pocos días para disfrutar de esta experiencia, por eso mismo, no hay que perdérsela. En el DA2, espacio no solo de cultura segura, sino de reflexión y planteamiento.

Fotografías: Carmen Borrego.