Advertisement Advertisement
Lunes, 1 de marzo de 2021

La mortalidad en Salamanca se dispara con un incremento de 1.495 fallecimientos más en el año de la Covid-19

El pico de defunciones durante 2020 se registró durante las peores semanas de la primera ola, en concreto, en la semana 14 en Salamanca (30 de marzo) se registraron 328 fallecimientos

Varios grupos de personas paseando por la zona antigua de Salamanca

La mortalidad en la provincia de Salamanca se disparó hasta los 5.538 fallecidos durante 2020, el año de la Covid-19. Las cifras de fallecidos, un 36,9% más que durante el año anterior, reflejan el dramático impacto de la pandemia causada por el coronavirus desde el mes de marzo. Así, tal y como refleja la estadística estadística de fallecimientos publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante 2020 en Salamanca fallecieron 1.495 personas más que en el año anterior (en 2019 fallecieron 4.043).

El pico de defunciones durante 2020 se registró durante las peores semanas de la primera ola, en concreto, en la semana 14 en Salamanca (30 de marzo) se registraron 328 fallecimientos. En la semana anterior a esta (semana 13), se registraron 296 fallecimientos; y en la posterior (semana 15, principios de abril), 253 fallecidos. 

Del total de fallecidos, 2.764 fueron hombres y 2.774 mujeres. Por edades, 1.869 de los fallecidos tenían más de 90 años; 1.213 fallecidos tenían entre 85 y 89 años: y 817 entre 80 y 84 años, siendo las franjas de edad con mayor mortalidad registrada durante 2020. 


En el conjunto de Castilla y León fallecieron 36.907 personas, con un incremento del 28,8% (8.269 más que el año anterior). Los picos de defunciones corresponden con las peores semanas de la primera ola de la pandemia. Así, en la semana 14 del pasado año -del 30 de marzo al 5 de abril- se produjeron 1.235 muertos más que en la de 2019 (1.780 por 535); la segunda semana con mayor mortandad fue la trece -del 23 al 29 de marzo- con un total de 1.605 defunciones por las 531 de un año antes (1.074 de diferencia); mientras que la tercera fue la semana 15 -del 6 al 12 de abril- hay una variación de 935 fallecimientos (1.490 por los 558 de 2019).

También se aprecia como en las semanas más duras de la segunda ola, las del 9 al 15 de noviembre y la anterior, del 2 al 8, hay una oscilación de 324 y 298 muertes, respectivamente. Así, en la semana 46 hubo 841 defunciones en 2020, mientras que en 2019 fueron de 517. Durante los siete días anteriores, en Castilla y León fallecieron también 841 personas por las 298 del mismo periodo del año anterior.