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Lunes, 1 de marzo de 2021
Ciudad Rodrigo al día

Carta al Nuncio Apostólico del Movimiento Familiar Cristiano de Ciudad Rodrigo

“Esta Diócesis sin pastor no tardaría mucho en extinguirse, como así iría ocurriendo a cuantas asociaciones hay en Ciudad Rodrigo”

> El Movimiento Familiar Cristiano de Ciudad Rodrigo se ha sumado a las entidades mirobrigenses que han decidido remitirle una misiva al Nuncio Apostólico del Papa Francisco en España, Bernardito Auza, solicitándole que designe un nuevo Obispo, y además exclusivo, para la Diócesis Civitatense. Esta es la misiva íntegra:

Excelentísimo y Reverendísimo Señor:

Después de saludarle respetuosamente, pasamos a manifestarle que, como miembros activos del M.F.C. (MOVIMIENTO FAMILIAR CRISTIANO) en Ciudad Rodrigo y habiendo oído rumores de que la Diócesis de Ciudad Rodrigo quedaba anexa a Salamanca, sin Obispo propio, lo cual nos preocupa mucho al estar trabajando para que la célula primordial, que es la familia, no se debilite contando con el apoyo del Sr. Obispo y ahora ante tales rumores nos preguntamos ¿Qué ocurriría en un rebaño donde falta el Pastor? Cada oveja se disgregaría, siendo pasto de las alimañas que están esperando la falta de esa protección y desunión.

Consideramos que un pastor debe estar siempre al lado de sus ovejas y no guardado a 100 Km. de distancia, se requiere su presencia, su apoyo y su cobijo, como lo demuestran los últimos Obispos Diocesanos Civitatenses, residentes en el Palacio Episcopal:

Mons. Jesús Enciso Viana (1950-19559)

Mons. José Bascuñana Llópez (1955-1964)

Mons. Demetrio Mansilla Reoyo (1964-1988) (+7/12/1998)

Mons. Antonio Ceballos Atienza (1988-1994)

Mons. Julián López Martín (1994-2002)

Mons. Atilano Rodríguez Martínez (2003-2011)

Mons. Cecilio Raúl Berzosa Martínez (2011-2019)

Todos ellos se han preocupado muy mucho de su redil, tanto en el trato social, te conocían por tu nombre, así como en lo concerniente a la vida de la ciudad, que desde los primeros tiempos caminaron unidos en todos sus avatares, tanto en su estado espiritual como en su progreso, en estas tierras que de por si son necesitadas y necesitan de un buen pastor, cercano en su sede y en su ciudad, desde siempre han estado unidos Diócesis y pueblos en general.


Esta Diócesis sin pastor, no tardaría mucho en extinguirse, como así iría ocurriendo a cuantas asociaciones hay en Ciudad Rodrigo: Caritas, apostolado seglar, M.F.C., adoración nocturna, manos unidas, Conferencia de San Vicente de Paul, Seminario Diocesano, UNER, y un largo etc. en los cuales todos trabajamos en la misma trayectoria y fin, bajo la sabia dirección del Sr. Obispo.

Esperemos que estos rumores, no pasen de ello, y se clarifiquen a la mayor brevedad posible, antes de que sea del dominio público, ya que ello iría en detrimento de la Iglesia y de sus Ministros, lo cual queremos evitar.

Por todo ello y por otros puntos que se podían analizar, reconocemos que esta Diócesis debe continuar regida, in situ, por un digno Pastor que lleve a sus ovejas por el camino de la fe y la verdad, evitándole otros derroteros.

La Diócesis de Ciudad Rodrigo ha sido CUNA Y DOCTORADO  de grandes y renombrados obispos, que desempeñaron excelentes labores en otras Diócesis después de haber estado inicialmente en esta, recordamos una frase que un gran Obispo que al despedirse , habiendo estado aquí 8 o 9 años nos dijo “Me habéis enseñado a ser Obispo”.

Recordemos el evangelio: “Jesús cuando envió a los discípulos a evangelizar, no les dijo que solo acudiesen a los centros de poder o a las grandes Urbes. Les envió allí donde alguien los necesitara, a pequeños lugares a sanar y evangelizar a hombres y mujeres humildes”.

Analice pues estas sugerencias y que el Niño Dios le dé la luz positiva, para que la Diócesis  de Ciudad Rodrigo continúe regida por un digno Pastor.

Los presidentes diocesanos del M.F.C.