Castilla y León registra la cifra más baja de la historia con 89 fallecidos en carreteras en 2020

El motivo es que ha sido un año marcado por la pandemia y limitaciones como el confinamiento domiciliario

Rueda de prensa de balance de tráfico en Castilla y León correspondiente a 2020. Foto de la DELEGACIÓN DEL GOBIERNO

Castilla y León ha registrado el menor número de fallecidos en accidentes de tráfico de la historia, con 89 en 2020, en un año marcado por la pandemia y limitaciones como el confinamiento domiciliario, que ha supuesto una reducción de los desplazamientos por carretera en un 26 por ciento, lo que también ha influido en estos datos.

Así se ha dado a conocer e una rueda de prensa para hacer balance de tráfico que ha ofrecido el delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, acompañado de la coordinadora de la DGT, Inmaculada Matías, y el jefe del Sector de Tráfico de la Guardia Civil en Castilla y León, Francisco Iturralde.

Izquierdo ha advertido de que al ser el menor dato registrado podría ser positivo, pero ha apuntado que siempre que haya "una víctima" es "negativo" y ha recordado que el objetivo tiene que ser "cero víctimas en las carreteras", que es para lo que trabajan en el día a día.

Durante el año 2020 se han producido en las vías interurbanas 81 accidentes mortales en Castilla y León, en los que han fallecido 89 personas y otras 38 requirieron ingreso hospitalario, lo que supone un descenso de un 2 por ciento en el número de accidentes y 7 en fallecidos (-2 accidentes y -7 fallecidos) y un aumento del 65 por ciento en heridos graves (+15).

Es la cifra de fallecidos más baja de la historia y la primera vez que el número de fallecidos en vías interurbanas es menor de 90, un hecho que se encuadra en el contexto de la pandemia del COVID-19 en un año atípico en el que el parque de vehículos ha aumentado un 1 por ciento y llega a los 1,8 millones y el censo de conductores se ha reducido un 1 por ciento, queda en 1,4 millones de conductores.

Durante 2020 se han producido 45,4 millones de desplazamientos de largo recorrido en Castilla y León, lo que supone un reducción de un 26 por ciento respecto del año anterior, es decir, 16 millones movimientos por carretera menos.

Este descenso ha sido mayor en fines de semana (-37,1 por ciento) que durante los días laborables (-21,5 por ciento) y en vehículos ligeros (-30,9 por ciento) que en vehículos pesados (-6,5 por ciento), ya que estos últimos han seguido abasteciendo a toda la población, incluso durante el periodo más duro del confinamiento.

En cuanto a movilidad, los mayores descensos en movilidad del año corresponde con el mes de abril y mayo (-79 por ciento, y -65 por ciento, respectivamente).

En cuanto a los fallecidos por meses, desde abril a julio (ambos incluidos), descienden los fallecidos, fundamentalmente en junio (-78 por ciento) y abril (-60 por ciento), mientras que los menores descensos en cuanto al número de fallecidos se produjeron en octubre (-31 por ciento) y diciembre (-17 por ciento).

Entre 2010 y 2020, el número de fallecidos ha disminuido un 58 por ciento y, en ese periodo, el número de movimientos de largo recorrido ha disminuido un 23,2 por ciento, mientras que el parque de vehículos ha aumentado un 8,2 por ciento. En cuanto al censo de conductores, ha disminuido un 0,6 por ciento.

ACCIDENTALIDAD

A lo largo del pasado año, se ha producido un descenso de la siniestralidad en carretera convencional (-9 por ciento) y 72 personas fallecieron en accidentes de tráfico que tuvieron lugar en vías convencionales, siete menos que en 2019.


A pesar del descenso, este tipo de vía sigue siendo la más peligrosa y donde mayor número de víctimas mortales se registran (81 por ciento del total de los fallecidos).

En las vías de alta capacidad, autopistas y autovías, han fallecido 17 personas, la misma cifra de 2019, y suponen el 19 por ciento del total de fallecidos.

En cuanto al tipo de accidente, aumenta el porcentaje de fallecidos por colisión al pasar del 40 al 42 por ciento y durante el primer estado de alarma, el 73 por ciento de los fallecidos en accidentes mortales se produjeron en salidas de vía (frente al 38 por ciento del año pasado entre el 15 de marzo y el 20 de junio).

Los usuarios vulnerables son los que mayor descenso registran en este 2020 con un 42 por ciento comparado con el descenso medio del 7 por ciento de los fallecidos. Los ciclistas registran el mayor descenso de los usuarios vulnerables (-83 por ciento), con un fallecido, cinco menos que en 2019.

Por su parte, los motoristas también han reducido su siniestralidad, en este caso en un 59 por ciento, con nueve fallecidos, lo que supone 13 menos que en 2019.

AUMENTO EN PEATONES

Sin embargo, los peatones fallecidos han aumentado 25 por ciento, ya que se han registrado diez fallecidos registrados (frente a ocho el año anterior), aunque hay que tener en cuenta que se produjo un accidente grave en Salamanca, ha recordado Inmaculada Matías, ya que tres mujeres fallecieron atropelladas en un solo accidente en Pedrosillo.

Durante el primer estado de alarma, los camiones de más de 3.500 kilos fueron el único medio de transporte en el que aumentó su siniestralidad en carretera (dos fallecidos en 2020 frente a ninguno en 2019), y pasaron de representar el 0 por ciento del total de fallecidos en vías interurbanas entre el 1 de enero y el 14 de marzo al 18 por ciento durante el estado de alarma.

Por edad, los mayores descensos se registran en los grupos de entre 15 y 24 (de once a cuatro fallecidos, -64 por ciento) y 45 a 54 años (de 20 a 14 fallecidos, -30 por ciento).

En cuanto al uso de los dispositivos de seguridad, el 15 por ciento de los fallecidos en turismo y furgoneta no lo usaban (nueve frente a once fallecidos en 2019) y la mitad podrían haberse salvado si lo hubieran hecho, según la delegación. Por su parte, todos los motoristas fallecidos llevaban casco al igual que el ciclista que perdió la vida.

En cuanto a las sanciones, según ha explicado el teniente coronel Iturralde, a lo largo del año pasado se impusieron 163.473 denuncias, el mayor número por excesos de velocidad, unas 80.000, seguidas de las motivadas por infracciones en el ámbito de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), uso de dispositivos de telefonía móvil y por no usar los elementos de seguridad como el cinturón.

En el ámbito penal, las fuerzas de la Guardia Civil han instruido diligencias por 1.600 delitos y en casi 600 casos ha sido por conducir sin disponer de la preceptiva licencia administrativa.