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Jueves, 25 de febrero de 2021

Condenado a 18 meses de cárcel por tocar los genitales a una joven que orinaba en una calle de Béjar 

La condena es inferior a la pena que solicitaba el fiscal, que pedía seis años de cárcel por un delito de abuso sexual con penetración
Audiencia Provincial de Salamanca

La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a 18 meses de prisión a un hombre que tocó los genitales a una joven cuando orinaba entre dos coches estacionados en la vía pública en la localidad de Béjar. Los hechos ocurrieron sobre las 6.15 horas de la madrugada del 8 de julio de 2018, cuando ella, que estaba en un bar junto a su novio en un bar, salió y trató de orinar en la calle, hasta donde se acercó el ahora condenado, que entonces tenía 30 años.

La condena es inferior a la pena que solicitaba el fiscal, que pedía seis años de cárcel por un delito de abuso sexual con penetración, ya que el Tribunal considera que no ha quedado acreditado que el hombre, natural de Plasencia (Cáceres) y que aseguró que sólo insultó e increpó a la mujer para que se tapara, introdujera dos dedos en la vagina de la víctima, tal y como ella relató en el juicio y como sostenía el Ministerio Público.

En este sentido, la Sala, que le ha condenado por abuso sexual por tocar la zona vaginal, considera que, por otra parte, "no está acreditada de forma suficiente" la penetración vaginal con los dedos, ya que "parece extremadamente complicado y contrario a las leyes de la lógica, que en la posición en que se encontraba (...), se produjera dicha introducción en los términos expuestos por la misma".


En su sentencia, que ya ha sido notificada a las partes y ante la que cabe recurso, los magistrados exponen que "existen datos para poner en duda ese acceso vestibular" puesto que en esta posición resulta muy difícil que una persona se acerque por la espalda y cometa esta acción sin que se hubiera percatado de su presencia y se hubiera movido institivamente.

Para los magistrados, "una posibilidad más lógica" es que la víctima, que entonces tenía 24 años, "al percatarse de la presencia del acusado, se moviera y sintiera el tocamiento en la zona vaginal, sin llegar a la penetración".

El condenado, que no podrá acercarse ni comunicarse con la víctima, tendrá además que indemnizarla con 1.000 euros y abonar parte de las costas de la acusación particular, en una sentencia que puede ser recurrida ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.